"Es ejercicio ilegal": un veterinario advirtió que el intrusismo "pone en peligro la vida de las mascotas"
Tras la causa contra un falso veterinario, Maximiliano Derendinger sostuvo que el caso era conocido desde hace años y remarcó la importancia de verificar la matrícula profesional.
Maximiliano Derendinger, médico veterinario.
La investigación judicial contra un hombre acusado de ejercer ilegalmente la medicina veterinaria y de haber atendido a casi 90 animales volvió a poner en agenda una problemática que, según profesionales del sector, lleva años afectando a Catamarca. En diálogo con Mañana Central, el médico veterinario Maximiliano Derendinger aseguró que el caso no es reciente y afirmó que desde el Colegio de Veterinarios se venían realizando denuncias desde hace tiempo.
"Esto es de larguísima data, no larga data, es prehistórico. En Catamarca y en Argentina todavía existe mucho esto del falso veterinario", expresó.
El profesional explicó que en esta oportunidad se logró reunir evidencia gracias a registros fílmicos que muestran al acusado ofreciendo servicios veterinarios a domicilio. "Lograron grabar a este señor en el acto de ofrecer servicios veterinarios a domicilio. En realidad lo que hace es aplicar vacunas, desparasitarios y dos o tres cosas más, que por más simples que parezcan, es intrusismo y ejercicio ilegal de la profesión", sostuvo.
Derendinger indicó que el acusado ya era conocido por el Colegio de Veterinarios, aunque hasta ahora no habían podido obtener pruebas suficientes para avanzar en la denuncia.
Riesgos para la salud animal
El veterinario advirtió que el mayor problema del ejercicio ilegal de la profesión es el riesgo que representa para la salud de los animales. "Lo que más preocupa es que se pone en peligro la vida de la mascota. Nosotros no trabajamos a ojo. Todos mis pacientes pasan por la balanza y la medicación se administra en miligramos por kilo, como corresponde, para evitar intoxicaciones, efectos secundarios o tratamientos ineficaces", explicó. En ese sentido, recordó que únicamente un profesional matriculado está habilitado para indicar tratamientos y administrar medicamentos.
Cambios en los controles
Derendinger señaló que en los últimos años hubo avances para reducir este tipo de prácticas, especialmente en los comercios que venden medicamentos veterinarios.
Recordó que anteriormente era habitual que en forrajerías o pet shops cualquier persona recomendara y expendiera medicamentos, situación que comenzó a modificarse con nuevas regulaciones. "Ahora, para poder tener una farmacia veterinaria es obligatorio contar con un veterinario responsable que controle el stock y la venta de los medicamentos", señaló.
También destacó el trabajo conjunto que vienen realizando el Colegio de Veterinarios y el Estado para fortalecer los controles e inspecciones sobre establecimientos no habilitados. "De a poquito, paso a paso, estas cosas van a ir desapareciendo", afirmó.
Cómo identificar a un profesional habilitado
Derendinger recomendó a los propietarios de mascotas verificar siempre que quien brinda atención veterinaria cuente con matrícula profesional. "Todos nosotros estamos inscriptos en el Colegio de Veterinarios. Para matricularnos debemos acreditar que nuestro título es legal y contamos con un carné que podemos exhibir. Si no tiene un número de matrícula, es un chanta. Es así de simple", finalizó.