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Fauna patagónica

El "gato pajero", un felino poco visto, fue filmado cruzando la nieve en Santa Cruz

El escurridizo animal, también conocido como "gato de los pajonales", fue captado mientras atravesaba un paisaje nevado de la Patagonia.

21 de agosto de 2026 - 14:52

Un ejemplar de "gato pajero" fue captado cruzando la nieve en la provincia de Santa Cruz, un registro que llamó la atención por la rareza del avistaje. Este pequeño felino, también conocido como "gato del pajonal" o "Leopardus pajeros", es una especie nativa muy escurridiza que pocas veces se deja ver.

El video, que rápidamente se viralizó en redes sociales a principios del mes de agosto, muestra al animal atravesando el paisaje blanco de la Patagonia, un escenario que resalta su pelaje y su sigiloso desplazamiento.

El gato pajero: un felino adaptado a los ambientes abiertos

El gato de los pajonales del sur (Leopardus pajeros), conocido popularmente como "gato pajero" —en referencia a los pajonales donde suele habitar—, es el más terrestre de los gatos de Argentina. Algo mayor que un gato doméstico, posee cabeza aplanada, orejas trianguladas y dentición menos desarrollada que otros felinos salvajes del país.

Su pelaje es largo y variable según la región, con un color general que va del bayo grisáceo al pardo canela. Presenta manchas alargadas en los costados que tienden a unirse formando bandas longitudinales, y en cada mejilla tiene dos bandas paralelas oscuras que salen de los lados de los ojos. Sus patas tienen bandas transversales oscuras bien definidas y su cola corta presenta anillos poco marcados, generalmente siete.

Tamaño y peso: un felino pequeño pero robusto

Mide entre 50 y 65 centímetros de largo (cabeza y cuerpo), con una cola de 25 a 30 centímetros. Su peso varía entre 2 y 4 kilogramos. A pesar de su tamaño reducido, es un cazador eficiente que se alimenta principalmente de roedores y pequeñas aves. Los estudios indican que hasta el 92% de su dieta corresponde a roedores.

El "gato pajero" se distribuye prácticamente en toda Argentina, con mayor presencia en el noroeste y el sector centro del país. También habita desde Perú hasta Uruguay, el oeste de Paraguay y en Chile, desde Coquimbo hasta Chillán. Vive en pastizales, pajonales, matorrales, bosques abiertos y áreas montañosas hasta los 5000 metros de altura. Es tolerante a los ambientes modificados, aunque prefiere los ecosistemas naturales.

De hábitos solitarios, crepusculares y nocturnos, aunque suele vérselo activo también durante el día. A diferencia de otros felinos, trepa a los árboles con poca facilidad. En cautiverio puede llegar a vivir hasta 16 años, pero nunca se logró domesticarlo totalmente.

Un cambio en su clasificación científica

Hasta hace algunos años, se consideraba que el gato de pajonal era una única especie (Leopardus colocolo). Sin embargo, estudios recientes propusieron separarlo en cuatro especies diferentes: L. garleppi en el Noroeste Argentino, L. pajeros en el Centro y Patagonia y L. munoai en la Mesopotamia.

Esta reclasificación refleja la variabilidad morfológica y la amplia distribución geográfica de estos felinos. El gato pajero está categorizado como "Vulnerable" (VU) según el Libro Rojo de 1997 y como especie "Amenazada" en otras clasificaciones. La pérdida de hábitat, la caza y los atropellamientos en rutas son algunas de las principales amenazas que enfrenta. En 2021, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable lo incluyó en su categorización de mamíferos argentinos según su riesgo de extinción.

Investigación y monitoreo en la Patagonia

Entre 2022 y 2024, investigadores del CONICET realizaron estudios mediante foto-trampeo en cinco áreas de la Patagonia Austral (provincia de Santa Cruz) para evaluar la ocupación y detectabilidad del Leopardus pajeros y del Leopardus geoffroyi, dos especies de felinos pequeños de la estepa patagónica. Estos monitoreos son fundamentales para conocer mejor a una especie que, a pesar de su amplia distribución, presenta numerosos aspectos de su biología aún desconocidos.

El avistaje del gato pajero en Santa Cruz es un recordatorio de la riqueza natural de la Patagonia y de la importancia de preservar los ecosistemas que albergan a estas especies. Cada registro de este escurridizo felino ayuda a los científicos a comprender mejor su comportamiento y distribución, y refuerza la necesidad de políticas de conservación que garanticen su supervivencia. Como bien dice el tweet que se volvió viral: "Otra maravilla de la Patagonia".

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