La decisión del Gobierno nacional de eliminar el fondo que subsidiaba los pasajes gratuitos para personas con discapacidad en micros de larga distancia generó fuerte preocupación en Catamarca, donde numerosas familias dependen de ese beneficio para viajar a otras provincias en busca de atención médica especializada.
APYFADIM alertó que el recorte en pasajes gratuitos afectará tratamientos y controles médicos
La eliminación del fondo nacional que financiaba los pasajes gratuitos en micros de larga distancia encendió la alarma entre familias y organizaciones que trabajan con personas con discapacidad.
La referente de la Asociación de Personas y Familiares de Discapacitados Motores (APYFADIM), Griselda Bazán, cuestionó el impacto de la medida y aseguró que “no se trata de un simple ajuste económico”, sino de una decisión que golpea directamente la salud y la dignidad de las personas con discapacidad.
“Cuando se limita el acceso al transporte se está impidiendo que muchísimas personas puedan trabajar, rehabilitarse o viajar para realizar interconsultas médicas. Esto afecta directamente la autonomía y la calidad de vida”, expresó en dialogo con El Ancasti.
Bazán explicó que en Catamarca muchas personas con discapacidad deben trasladarse periódicamente a provincias como Córdoba o Buenos Aires debido a la falta de especialistas y servicios de alta complejidad en el sistema sanitario local.
“Acá no tenemos neurofisiatras y muchos chicos necesitan viajar sí o sí para controles, férulas, ortesis o tratamientos. Esto es gravísimo porque atenta contra la salud y la vida de las personas”, sostuvo.
La dirigente remarcó además que incluso con el sistema subsidiado vigente ya existían dificultades para conseguir los boletos gratuitos, debido a las constantes negativas de las empresas de transporte.
“Si antes, teniendo subsidio, las empresas ya ponían excusas y decían que no había cupos, imagínense ahora. Mucho menos van a querer entregar pasajes”, lamentó.
En ese sentido, recordó que la ley nacional continúa vigente y obliga a las empresas a otorgar los pasajes, aunque temen que en la práctica aumenten las trabas y demoras.
Bazán también cuestionó el contexto general que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias, señalando que el recorte en transporte se suma a otros problemas vinculados con pensiones, cobertura médica, medicamentos y provisión de elementos ortopédicos.
“No podemos ser una variable de ajuste. Cada derecho que conseguimos fue producto de años de lucha y hoy sentimos que nos están quitando todo”, afirmó.
La referente de APYFADIM describió además la difícil situación que atraviesa la institución, donde actualmente asisten alrededor de 72 jóvenes y adultos con discapacidad motora en jornadas diarias que incluyen actividades recreativas, alimentación y contención.
“En muchos casos, el almuerzo que reciben acá es la única comida importante del día. Son familias de muy bajos recursos”, explicó.
La entidad funciona con ayuda alimentaria de Desarrollo Social y colaboraciones esporádicas del municipio, aunque no cuenta con subsidios fijos. Gran parte de las tareas se sostiene gracias al esfuerzo de familiares y voluntarios.
“Necesitamos recursos humanos porque el cuidado es prácticamente personalizado, pero no tenemos cómo pagar personal suficiente. Todo se hace con muchísimo esfuerzo”, indicó.
Bazán advirtió además que las dificultades económicas también impactan en la provisión de sillas de ruedas, prótesis, descartables y medicación.
“Conseguir una silla de ruedas adecuada hoy es una odisea. Se buscan siempre las opciones más baratas y eso termina perjudicando la salud de los chicos porque muchas veces no son las indicadas”, señaló.
Finalmente, expresó el temor de numerosas familias ante un escenario cada vez más complejo para acceder a derechos básicos.
“Nosotros no viajamos por turismo. Viajamos por salud, porque nuestros hijos necesitan tratamientos. Y hoy sentimos que el Estado, en lugar de acompañar, nos está dejando solos”, concluyó.