Aunque sea difícil imaginarlo, hay familias en el interior de Catamarca que todavía viven aisladas (en lugar inaccesibles prácticamente), sin acceso a ningún tipo de servicio, indocumentadas, en condiciones de extrema pobreza y precariedad. Uno de los casos es el de la familia Cejas, quienes viven en un paraje denominado El Totoral en el departamento Ancasti y necesitan de la ayuda de todos.
La situación de esta familia se hizo conocida a través del grupo Águilas Solidarias por Ancasti, a quienes llegó un pedido de asistencia por parte de uno de los integrantes, que caminó por horas hasta la villa para pedir comida. Al conocer la precariedad de las condiciones en las que vivían y el desesperado pedido de ayuda, organizaron una movida solidaria para poder llegar con asistencia a la gente.
Comentaron que son 9 los integrantes de esta familia (2 adultos y 7 hijos) y quienes van a la escuela (porque no todos los chicos asisten), deben caminar 4 horas entre el viaje de ida y vuelta hacia la escuela. Otro de los chicos integrantes de la familia, quien tiene 26 años y padece esquizofrenia y retraso madurativo, actualmente está en el Hospital de Icaño luego de escaparse y caminar sin rumbo por horas. Los chicos duermen en cuchetas o camas cuya única protección es un nylon. La intención de las integrantes del grupo Águilas Solidarias es que llegue la ayuda oficial para esta familia y que se le pueda otorgar una vivienda en una zona accesible.
En marzo de este año, con donaciones y colaboración de amigos y familiares, el grupo Águilas Solidarias emprendió una travesía para poder llegar con asistencia a esta familia. “Fuimos hasta Divisadero, nos desviamos por un camino vecinal, muy angosto y roto que tiene picadas y muchas piedras. Tardamos casi 2 horas en 4x4 hasta El Pilón que es el último camino para llegar en vehículo. Después hay que cargar en mochilas para ir en mulas o caminando. Cruzamos entre 4 y 5 quebradas para llegar a la casa de esta familia. Es inaccesible", detallaron y agradecieron especialmente la colaboración de la agrupación Catamarca Off Road que desinteresadamente colaboró para que puedan realizar el viaje.
Acompañado por el párroco Esteban Chaile, vieron cómo vivía esta familia. Allí el impacto fue muy grande. “Ver cómo vivían fue drástico. Los chicos viven en camas envueltas en nylon. Durmiendo dos chicos en una cama de una plaza. Nosotros queremos que se le consiga una vivienda”, contaron. Además detallaron que después de aquel viaje, el padre Chaile se habría contactado con la Gobernadora, quien dio el visto bueno para que se le otorgue un terreno, sin embargo acusaron a las autoridades municipales de Ancasti porque “desvirtuaron la situación” y nunca pudieron darles mejores condiciones de vida.
Días atrás volvieron con más asistencia como colchones, frazadas, vestimenta como para que puedan pasar el invierno, pero lo que necesitan es salir de ese lugar. “Necesitan estar cerca de un lugar donde se puedan insertar a la sociedad, ir a la escuela, con asistencia médica. Tiene 10 años y va a primer grado, otra 16 años y va a 5º grado.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través de Facebook, en la página “Águilas solidarias por Ancasti”. Pronto este grupo se convertirá en una ONG porque además de la ayuda para esta familia, también asisten a distintas personas que viven en condiciones iguales o peores que los Cejas en diversos parajes de Ancasti.n
Colaboración
Quienes deseen colaborar, con esta familia y con las demás acciones solidarias, pueden hacerlo a través de la página de facebook "Águilas solidarias por Ancasti".