arquitectura sencilla

Secretos para una parrilla "sin humo"

El arquitecto Marcelo Seia explica las claves para construir, o reformar, una parrilla que devuelve el humo hacia quien está preparando el asado.
miércoles, 22 de mayo de 2019 · 11:23

¿Por qué el humo va hacia arriba?

El humo no es nada más ni nada menos que ceniza (en partículas microscópicas), viajando en una corriente de aire caliente. Nada más simple que esto. El secreto para que vaya hacia arriba lo tiene la temperatura del aire. Al calentarse por la combustión de la leña o el carbón, el aire disminuye su densidad, haciéndose más liviano, y por lo tanto se eleva. En su movimiento ascendente arrastra las cenizas y juntos forman el humo.

Cómo construir un buen asador: 3 simples pasos para hacer la diferencia

1- La campana de humos

La física está actuando a nuestro favor: el humo está ascendiendo por el calor generado. La tarea de la campana será captarlo y conducirlo hacia allí. Por lo general fabricada en acero u hormigón, de forma cónica o piramidal.

Si la campana no existe, el humo quedará aprisionado sobre el techo del asador, tratando de buscar la salida y generando turbulencias. Las mismas que terminarán por hacerlo salir por la boca del asador, o sea, por donde no tenemos pensado que saliera.

2.  La sección de la chimenea
 

La segunda batalla se librará en la entrada de la chimenea, es decir, lo que está a continuación de la campana de humos.

Si el flujo de aire caliente que pretende salir se encuentra con una entrada pequeña pasará lo mismo que cuando la campana no existe: turbulencias y reflujos de humo hacia la boca.

La sección o superficie de paso de la chimenea tiene que tener el tamaño adecuado para permitir la libre circulación del humo sin interferir su salida. La sección de la chimenea no puede ser menor 1/10 (la décima parte) de la superficie de la boca del asador.

3. El efecto del viento: ¿ayuda o condena?

El humo se encamina hacia la salida por el sólo impulso del aire caliente. Pero para terminar saliendo precisa de una ayuda extra: el viento.

¿Cómo ayuda el viento al tiraje de la chimenea? En la física existe un fenómeno, llamado efecto Venturi, que es el responsable final de la eficiencia de muchos asadores. En palabras simples: cuando el viento es sostenido y sopla de forma horizontal, al pasar por la boca de la chimenea, genera en la misma una diferencia de presión que “succiona” el humo hacia el exterior.

¿Cuál es la ubicación de tu chimenea? ¡Es probable que allí esté el problema!

Si está pegada a un muro de dos plantas; cerca de un techo muy alto; o próxima a un árbol, pueden suceder dos cosas:

• Que el viento no alcance a soplar. El humo sólo podrá salir por el empuje original del aire caliente, o sea muy despacio.

• Que el viento sople formando torbellinos o movimientos caóticos. Al rebotar en los obstáculos próximos, generará corrientes descendentes que terminarán empujando al humo a salir por la boca del asador.


Conclusión: cuanto más alta sea la chimenea, más fácilmente soplará el viento y mejor será el efecto de succión del humo.

Muchos asadores condenados al fracaso han revivido por el sólo hecho de elevar la chimenea. Si el terreno de la casa está rodeado de obstáculos, pero aún así es posible modificar esa altura, lo mejor es intentarlo; realmente vale la pena el esfuerzo.

Las 3 reglas de oro para un asado sin humos

Campana de humos + buena sección de chimenea + efecto viento = Asador Eficiente

Para conocer la relación entre un buen asador y un pulverizador, el siguiente video es aclarativo.

Marcelo Seia es el autor de este artículo y del blog arquitecturasimple.com, donde escribe sobre arquitectura cotidiana y sin tecnicismos.

 

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