El caso de la adolescente de 15 años que fue sorprendida en el interior del Colegio Nacional “Fidel Mardoqueo Castro” con picadura de marihuana destinada supuestamente a la comercialización, que causó un revuelo en la sociedad, disparó la preocupación por el consumo problemático de sustancias prohibidas en el ámbito escolar.
La vicedirectora normalizadora de la institución, Rosa Trejo, admitió que al tomar funciones en la institución conocía sobre este tipo de situaciones, en la unidad escolar, y por eso puso especial énfasis en detectar esta problemática y buscar una solución.
“Este es un flagelo que lamentablemente ya está instalado en todas las instituciones”, admitió, y agregó que ésta como otras escuelas vienen abordando la problemática a través de la asistencia de gabinetes psicopedagógicos.
“Tenemos gabinete psicopedagógico. En la institución funciona un gabinete interdisciplinario. Con todas las escuelas se viene trabajando, este es un flagelo que lamentablemente ya está instalado en todas las instituciones”, remarcó en diálogo con El Ancasti.
“Se nota en los adolescentes porque son el estamento social más vulnerable que tenemos, pero capaz que de pronto en una oficina ocurre, pero son adultos, entonces como que se deja pasar”, opinó.
Paralelamente, las docentes reconocieron que la situación también se abordó a través de un gabinete del Programa de Mejora Institucional (PMI), pero la falta de entrega de fondos a nivel nacional impidió que se continuara avanzando de una manera más profunda.
rejo señaló que vienen recibiendo la colaboración de la Policía, ya que cuentan con presencia policial cerca de la institución, y fueron quienes atendieron en primera instancia el caso de esta alumna.
Contó que de inmediato se notificó a la madre de la estudiante, al igual que a las autoridades del Ministerio de Educación.
Por su parte, el profesor Antonio Ogas, docente de la institución comentó a Radio Ancasti que “de estas problemáticas, con los adolescentes se habla en todo momento en el aula. No tan solo a partir de este hecho concreto. Nuestra función docente va más allá de brindar contenidos es el acompañamiento, la búsqueda de reflexión”. Sin embargo, reconoció que muchas veces los docentes no cuentan con las herramientas técnicas especificas y remarcó que necesitan un protocolo que les permita actuar.
“Necesitamos un protocolo. Ante el cambio de la conducta del alumno no podemos presuponer o adelantarnos a juzgar que necesariamente es un problema de adicciones”, reflexionó.
Por su parte, el Juez de Menores Rodrigo Morabito señaló: “A todos nos sorprende que una niña esté con estupefaciente comercializándolo en el mismo colegio. Esa es una problemática que si la ves desde ese punto de vista impacta porque no se ven noticias de ese tipo todos los días, esto no significa que estos hechos no ocurran, pueden estar ocurriendo".
Pero bueno, tampoco los colegios pueden convertirse en una especie de tipos de cárcel donde tienen que estar requisando a los chicos para ver qué llevan y qué no llevan. A mí me parece que el consumo es algo que está en la sociedad, en el Estado, no solamente en los chicos sino en los adultos también”, concluyó.
Docentes de otros centros educativos coincidieron al señalar que uno de los principales inconvenientes para detectar los casos y trabajar con los involucrados para apartarlos del consumo, es la falta de gabinetes interdisciplinarios en todas las escuelas de la provincia.
Reunión
Con abultada agenda, los gremios docentes se reunirán hoy a las 18 con el Ministro de Educación.