El pasado 24 el obispo diocesano, Mons. Luis Urbanc, puso en funciones como nuevo párroco de la comunidad de San Jorge al Pbro. Javier Grosso, quien fue trasladado desde la parroquia de Nuestra Señora de Belén, donde se desempeñaba como vicario parroquial. Con esta designación, el sacerdote tendrá la misión de suceder al padre Raúl Contreras, quien falleció en un accidente doméstico el pasado jueves.
De la celebración participaron fieles de las distintas comunidades que componen la jurisdicción parroquial, familiares del padre Contreras, cuyo novenario se está realizando diariamente a las 20 en el templo.
En el inicio de la ceremonia, el padre Carlos Figueroa Arteaga leyó el decreto de designación, mientras que el Obispo bendijo el agua con la que el padre Javier roció a los presentes.
Una joven, en representación de toda la comunidad, le dio la bienvenida expresando que “lo recibimos como el pastor de nuestra comunidad y esperamos que, a través de usted, Dios derrame su gracia en nuestra comunidad, de sus labios la Palabra de Dios y la enseñanza de la Iglesia, de sus manos la absolución de nuestros pecados, la consagración de la Eucaristía y de su corazón el amor de padre y pastor. Padre Javier, sea bienvenido, usted es nuestro párroco”.
Antes de la proclamación de lecturas, el Obispo depositó en las manos del padre Javier la Palabra de Dios y en su homilía expresó: “En esta misa les estoy dejando al nuevo pastor que los va a acompañar, al padre Javier Grosso. Dios ha querido que pronto pueda conseguir un sacerdote que pueda acompañarlos y seguir detrás de los sacerdotes que han comenzado a trabajar en este sector de la ciudad. El padre Raúl desde el cielo me ha dado una buena manito para poder conseguir inmediatamente a alguien que pueda seguir la tarea”.
Pidió por “el eterno descanso del alma del padre Raúl y también por la fecundidad del ministerio del padre Javier. Poco a poco se irán conociendo, para programar un poco la tarea para el año entrante”.