Desde Curuzú Cuatiá (Corrientes) hasta la Gruta de la Virgen del Valle

Viajaron más 1.100 km. por la Virgen

Un contingente de 30 personas llegó para agradecer porque consiguieron transporte para discapacitados.
20 de noviembre de 2017 - 04:03 Por Redacción El Ancasti

La Virgen del Valle despierta una gran devoción en el Noroeste Argentino pero desde Curuzú Cuatiá, Corrientes, en el Noreste del país, también la conocen. Este fin de semana, un contingente de 30 personas viajó 1.151 kilómetros para ver y agradecerle a la Morena del Valle por una promesa.

En Corrientes, la "Fundación Santa Ana" apoya, desde 2012, a dos instituciones: un Centro Neurocognitivo, que funciona en la Capital Correntina, y al Instituto de Apoyo Integral para Personas Especiales (IDAIPE), de Curuzú Cuatiá. Leticia Murúa es la directora técnica de IDAIPE y coordinadora del Centro y su hermana, Ángela Murúa, es la coordinadora de IDAIPE. Ambas tienen una devoción muy importante por la Virgen del Valle porque su padre es tucumano y les inculcó ese mismo fervor. La distancia no impide que viajen siempre a visitar a la Madre del Valle. 

“Cada vez que venimos, la primera visita es para agradecer a la Virgen. Ella siempre está presente en nuestras propuestas”, contaron.

En esta ocasión había un motivo muy especial para llegar a la Gruta: La Fundación tiene la misión de asistir a estas instituciones ante las necesidades que surjan y, entre ellas, necesitaban un vehículo para el traslado de los concurrentes, ya que se trata de personas con diferentes tipos de discapacidad. 

Para lograr esto, se realizaron diversas gestiones ante la Agencia Nacional de Discapacidad (ex CONADIS, Comisión Nacional de Discapacidad) para que se les done un transporte a través de la Ley de Cheques. 

Para que se concretara este anhelo pidieron con fe que la Virgen del Valle interviniera.
En una reunión de padres se acordó que si conseguían el transporte vendría una comisión de alumnos, docentes y padres a Catamarca y ahora pudieron cumplirlo. 

El viernes a las 22, llegó una comisión de 30 personas en la combi que consiguieron con fe. El sábado a las 8, partieron hacia la Gruta de la Virgen del Valle, con las banderas de Curuzú Cuatiá y el logo de IDAIPE.

“Antes no teníamos transporte. Solo contábamos con la buena voluntad de las personas que nos prestaban vehículos particulares”, recordaron.

Tomás Zualet es un chico de 18 años que asiste a ADAIPE y también participó en este viaje. Comentó que, con ayuda de una maestra integradora, está terminando el secundario y que quiere estudiar para ser personal trainer. “Vinimos de visita para conocer y compartir”, expresó.

Con una combi recientemente estrenada, los correntinos de la Morenita quieren volver a Catamarca. Su intención es participar en feria artesanal de la Fiesta Nacional del Poncho. “Tenemos talleres de capacitación, a través de un convenio con el Ministerio de Trabajo de la Nación”, comentaron. Para la gran fiesta catamarqueña del próximo año quieren mostrar su capacidad. En este viaje, mostraron su fe.  

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar