El arquitecto a cargo de la obra, Carlos Ferreyra, dijo a El Ancasti que pudieron ser recuperadas las tejas coloniales "musleras" (realizadas sobre el muslo de una persona para darle la forma característica), que además se realizaron restauraciones en los techos y cañizos y que los trabajos no tienen fecha de finalización precisa porque al tratarse de un edificio tan antiguo, "siempre hay imprevistos".
Avanza la restauración de la Casona del Arte
Destacó que la obra se realiza cuidadosamente a fin de conservar la estructura y elementos originales, y resaltó el trabajo realizado por el personal de la comuna en la restauración de las aberturas del edificio. Ferreyra comentó que "el lugar fue una estación de tranvías que funcionó entre 1890 a 1930", y que "el espacio cuenta con seis salones que conforman alrededor de 600 metros cuadrados de superficie". "El personal responsable de los trabajos realiza labores de cambios de cañas de los techos; recuperación de pisos, refacciones de grietas en las paredes y restauración de paredes de adobe y revoques", manifestó Ferreyra. Aseguró que desde que se inició la obra se realizaron alrededor de 40 pruebas de barro "con el fin de obtener un material que no se raje; a la vez se lo mezcla con paja del sector que fortalece la construcción de los ex salones de espera, vía, carga y servicio”. Finalmente el arquitecto estimó que se trata de un "trabajo muy importante que sirve para concientizar sobre nuestra historia".