Los productos descartables y tejidos humanos desechados en los centros de salud de la provincia, sean privados o estatales, llegan a pesar entre 40 y 45 toneladas mensuales, los que una vez procesados por una empresa privada son depositados en el Vertedero Municipal de Residuos ubicado camino a El Pantanillo, en la Capital.
Desde la empresa Hábitat Ecológico S. A, a cargo del procesamiento de los residuos, señalaron que la cantidad de desechos varía porque "en enero suele haber una baja, quizá porque las condiciones climáticas son más benignas y porque va menos gente a los hospitales”. En este sentido, explicaron que "todos los elementos descartados son introducidos en una tolva metálica y en un autoclave donde se lavan, satinizan y secan a muy altas temperaturas, para luego ser enviados al vertedero".
Por su parte, el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la provincia, Armando Zabaleta, explicó que "el estado provincial corre con los gastos generados por los centros de salud públicos en lo que respecta el envío y tratamiento de los restos patógenos", y señaló que las clínicas, sanatorios, veterinarias, odontólogos y demás productores de este tipo de residuos, "además de la obligación de estar inscriptos en la Dirección de Gestión Ambiental, deben cubrir los costos que acarrean los traslados y procesamientos" que realiza Hábitat Ecológico.
Destacó también que en particular, Antofagasta de la Sierra quedó excluida del contrato realizado con la firma privada, "porque sale muy caro lo que tiene que ver con lo logístico, así que ellos allá procesan sus residuos".
Zabaleta consideró que hubo un "avance en el tratamiento de la basura desde hace un par de años cuando se dispuso que se realice la separación de los residuos urbanos de los patógenos. Porque antes iba todo junto, sea lo que fuere, con los riesgos que eso acarrea más que nada por el manejo que tienen los residuos hoy en día, donde la manipulación de los restos en busca de productos reciclables aumenta las posibilidades de accidentes o infecciones".
Dijo que el mayor volumen de residuos es producido en los hospitales públicos, además de los grandes sanatorios y clínicas instaladas en las ciudades.
El secretario de Ambiente explicó que "según lo previsto por los protocolos, todos los restos, inclusive los derivados de una amputación y que son producidos en quirófanos, deben ser introducidos en una bolsa roja para luego ser procesados en conjunto en un autoclave. Y esto es así porque Catamarca no posee un horno pirolítico para realizar la incineración de este tipo de restos, como se hace en otras provincias".
Finalmente señaló que una vez procesados, los residuos pasan a ser sólidos comunes sin ningún riesgo de contaminación y que "por eso son enviados al relleno sanitario”. Cabe recordar que las bolsas rojas son exclusivamente para depositar los residuos patógenos.