A pesar de los esfuerzos y consultas realizados esta última semana por El Ancasti en busca de información y respuestas tanto del municipio capitalino como del ministerio de Salud sobre las actividades que se realizan en la lucha contra el mosquito que transmite el dengue, fue imposible obtener cualquier tipo de precisión. "Desde el ejecutivo no nos dejan hablar. Nos prohibieron hablar", es el justificativo que mencionan funcionarios de distintas dependencias municipales y provinciales, ante cualquier consulta sobre esta enfermedad.
Según la información a la que pudo acceder este diario, varias acciones que vienen siendo anunciadas, como ayer la instalación de una Carpa en la Plaza 25 de Mayo, el descacharrado en el barrio 25 de Agosto (donde se detectó el último caso de dengue), en Parque América, o la entrega de folletería en puestos camineros, lugares de arribo y atracción turística, entre otras, no se realizaron.
A pesar de la campaña anunciada desde el municipio y la provincia, persisten las denuncias sobre basurales y charcos de aguas servidas, cloacales y de pérdidas de cañerías de Aguas de Catamarca en calles y baldíos.
Lugares cercanos adonde fueron detectadas personas con el virus continúan siendo poderosos focos infecciosos, como sucede por ejemplo en el barrio San Lorenzo, al oeste de la capital, donde la basura y el agua estancada es acumulada por desaprensivos vecinos desde hace meses.
Por su parte, algunos funcionarios advirtieron sobre la falta de contundencia y articulación de actividades entre los distintos organismos públicos en la lucha contra esta enfermedad. Pero a los nueve casos de dengue detectados hasta ahora, todos importados, se suma la falta de difusión y de información sobre lo que se hace o deja de hacer desde los organismos públicos contra el aedes aegypti, así como las actividades promocionadas no condicen con las realizadas a pesar de las condiciones climáticas que favorecen la propagación de los mosquitos.