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Mamá trabajadora: cómo seguir con la lactancia exclusiva

8 de septiembre de 2015 - 19:38 Por Redacción El Ancasti
Después de dar a luz, la mamá tiene un período de entre 45 y 60 días de licencia de maternidad antes de volver a su trabajo. Esto hace que en apenas dos meses se tenga que volver a la rutina previa al embarazo y para muchas mujeres puede llegar a ser muy difícil hacerlo sin renunciar a algunas cosas, entre ellas a continuar con la lactancia.

Pero la OMS recomienda que al menos durante los primeros seis meses de vida, el bebé se alimente de forma exclusiva con leche materna. Entonces, ¿cómo se puede compaginar la vuelta al trabajo con la lactancia exclusiva? Existen varias formas de hacerlo.

Pedir una extensión voluntaria de la licencia de maternidad

Existe la posibilidad para aquellas mamás que no tienen apuros económicos de pedir una extensión de su licencia de maternidad entre 3 y 6 meses. Esto puede ayudar a muchas mujeres a prolongar el tiempo que están en casa dedicadas a su bebé y mantener así por más tiempo la lactancia materna exclusiva.

Pero no todas las mamás pueden hacer esto. La extensión de la licencia de maternidad no está remunerada, por lo que, aunque luego puedan volver a su puesto de trabajo, durante los meses que no estén trabajando no percibirán ingresos. Por esta razón, esta opción no es posible para muchas mujeres que necesitan sus ingresos para completar la economía familiar.

Para solicitar la extensión voluntaria, la mamá debe llevar trabajando al menos un año en la empresa y debe además notificar al empleador al menos dos días antes de que termine su licencia por maternidad.

Recurrir a la lactancia diferida

Para las mamás que tienen que reincorporarse pronto al trabajo la alternativa más adecuada para seguir con la lactancia exclusiva es la lactancia diferida. Para poder llevarla a cabo deben contar con una reserva de leche materna que la persona encargada del bebé utilizará para alimentarlo en su ausencia.

La lactancia diferida no es difícil pero requiere de paciencia y de constancia. Lo más recomendable es que la mamá empiece cuanto antes a guardar leche materna de la que le queda después de amamantar a su bebé. Para extraerla puede ayudarse de un sacaleches.

Esa leche debe guardarse en recipientes adecuados: envases de cristal o de plásticos aptos para alimentos o bolsas especiales para leche materna. Luego debe etiquetarse, indicando la fecha y hora de la extracción para poder luego congelarla.

De este modo, cuando la madre vuelva al trabajo ya contará con una cantidad de leche guardada para poder seguir alimentando a su hijo únicamente con su leche. Para seguir teniendo leche suficiente para cubrir las necesidades del bebé, debe seguir extrayéndose la leche aprovechando sus dos descansos para lactancia y continuar amamantando a su hijo siempre que tenga ocasión.

La extensión voluntaria de la licencia de maternidad y la lactancia diferida son dos formas de poder continuar con la lactancia exclusiva por los seis meses que recomienda la OMS. La lactancia diferida también es una alternativa para que aquellas madres que quieran aprovechar los beneficios de prolongar la lactancia hasta los dos años o más puedan hacerlo aunque estén trabajando.


Colaboración: María José Madarnás, editora de Maternidad Fácil.
 
(http://maternidadfacil.com)  
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