El viernes 12 de junio, la Municipalidad de la Capital inauguró el Centro Terapéutico La Sala, ubicado en la localidad homónima del departamento Valle Viejo y luego de establecer un convenio de cooperación con el Obispado de Catamarca, propietario de las instalaciones. La apertura del sitio se planteó como una respuesta "urgente" a una necesidad social imperante que debía ser atendida por el Estado: el constante aumento de los casos de niños y adolescentes que consumen drogas (de cualquier tipo, desde psicofármacos hasta pegamentos y nafta) y que tienen escasas o nulas posibilidades de ser contenidos para salir del horror de la adicción.
El Centro Terapéutico de La Sala ya funciona con su capacidad colmada
La capacidad del Centro Terapéutico La Sala es de alrededor de 30 jóvenes que pueden participar de los talleres de contención y realizar trabajos con animales de granja, o en cultivos y otras tareas programadas y establecidas como parte del tratamiento para su recuperación.
En menos de un mes y medio de funcionamiento, la capacidad de contención de este centro municipal está en el límite.
La propia secretaria de Salud y Bienestar Municipal, Guadalupe Toloza, admitió que en el centro hay ya 30 personas que están insertas en la planificación de los talleres y las actividades de trabajo que proponen psicólogos, terapeutas y demás responsables de La Sala.
A la vez, destacó que la demanda que tienen para que ingresen más chicos es "diaria" dado que las familias se acercan a la oficina de Salud Municipal para consultar sobre la disponibilidad de lugares para hacer ingresar a chicos con problemas de adicción o consumo de estupefacientes.
"La demanda que tenemos es diaria, y lo que intentamos es crear en el Centro La Sala un observatorio, para tener un registro de los chicos que demandan esta contención y poder hacerles seguimiento", planteó. El Centro La Sala no realiza la contención primaria que deben realizar los centros de salud que están bajo la órbita del ministerio de Salud, como el Centro Integral de Salud (ex Humaraya, en la avenida Virgen del Valle), el Hospital Interzonal "San Juan Bautista" o el Hospital de Niños "Eva Perón". Pero sí trabaja como un centro de día con posibilidad de que los jóvenes que sufren las adicciones puedan quedarse media jornada, la jornada completa o (en los casos que lo demanden así) tengan la posibilidad de utilizarla como "casa de resguardo" durante una mayor cantidad de tiempo. La casa funciona de 8 a 20 con un plantel de 35 personas, entre médicos, neurólogos, psiquiatras, psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas y otros empleados. Esta modalidad ambulatoria ya está colmada. Y es por eso que ya se piensa en ampliar la capacidad de contención por fuera de este centro, con la apertura de otros dos lugares de similar funcionamiento.
Esta realidad acuciante y que desbordó la capacidad de respuesta del Estado, obligó a la gobernadora Lucía Corpacci a anunciar la remodelación de la abandonada residencia de los gobernadores de Las Pirquitas, para abrir allí un centro similar al de La Sala.EL TRABAJO
Los talleres que se realizan en el Centro La Sala se orientan particularmente a brindarle a la persona en tratamiento herramientas vinculadas a desarrollar habilidades para trabajar. Se trabaja con animales de granja, cultivos con talleres de oficios y otros similares.