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Las mujeres son sometidas sobre todo desde lo psicológico

Crece la violencia entre parejas de adolescentes

Los hombres quieren controlar la formas en que se visten, dónde van y con quién hablan sus mujeres.
22 de junio de 2014 - 06:00 Por Redacción El Ancasti

Desde la Casa de la Mujer se está capacitando mediante charlas a los adolescentes de las distintas escuelas de la provincia sobre la violencia en el noviazgo, la iniciativa surge luego de haber detectado que entre los jóvenes ha crecido este flagelo que no necesariamente se trata de violencia física. 

La referente de la Casa de la Mujer, Cristina Rosales, manifestó que "queremos ver de qué manera podemos trabajar con los adolescentes para prevenir la violencia en el noviazgo, porque han aumentado los casos de violencia que se manifiestan en esta etapa de la adolescencia". 

La preocupación del organismo oficial es porque las estadísticas indican que por día se reciben entre dos y tres denuncias de violencia entre jóvenes parejas, lo que marca un crecimiento progresivo en los últimos años, donde si bien el mal existía, no se denunciaba como ahora. "Hoy en día, las niñas y jóvenes se animan a denunciar estos hechos de violencia, por eso es que la violencia se ha visibilizado", puntualizó la funcionaria. 

Otra de las costumbres que genera preocupación es que los adolescentes forman pareja y conviven, cada vez a edad más temprana, y no es tanto la violencia física directa la que se presenta sino la psicológica, en ese sentido Rosales explicó que "hay distintas formas de violencia, por ejemplo el control excesivo que sufren las niñas de parte de su pareja, en el control del facebook, de las llamadas de celulares, en el sometimiento psicológico que sufren cuando sus parejas les impiden que se vistan de determinada manera, o concurrir a algún lado". 


Denunciar los hechos

Desde la Casa de la Mujer aconsejan a los adolescentes en las charla que se organizan, que tienen que denunciar cada caso, aunque sea contando a sus familiares más cercanos, o a un mayor de confianza para poder salir de ese tipo de relaciones traumáticas y perjudiciales. 

Cristina Rosales sostuvo que "ellas tienen que pedir ayuda, nosotros tenemos un equipo interdisciplinario que las puede ayudar, pero también están los profesores, los padres, pero no ocultar la violencia, porque este hecho que parece menor se va encadenando con otros que ellas van permitiendo, y llega un momento en que la violencia se torna incontrolable y sobreviene el golpe".


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