Los investigadores de la Unidad Fiscal de Delitos Especiales y contra la Administración Pública comenzarán a partir de hoy a verificar la información contenida en tres computadoras (dos notebooks y una PC de escritorio) que fueron secuestradas de las viviendas de familiares de uno de los imputados en el escándalo desatado por las órdenes "truchas" facturadas a la Obra Social de los Empleados Públicos (OSEP).
Se trata del médico Javier Alejandro Codigoni (Matrícula Profesional 2005), quien es defendido por el abogado Herman Zalazar. El letrado fue quien confirmó que se dispuso un perito informático de parte, para que siga el proceso de verificación de la información contenida en los discos duros de las computadoras. Lo que se intenta hallar, amplió Zalazar, es información que pueda vincularse a la investigación que realizan los fiscales desde hace aproximadamente 4 meses: un millonario fraude cometido contra la OSEP por la facturación de órdenes médicas "truchas" con los códigos de barras adulterados.
Tanto Codigoni como otros 10 médicos y 3 personas que no tienen título de médicos (pero que los habrían fraguado para cometer el delito contra la obra social) están acusados del delito de fraude en perjuicio de la administración pública en concurso ideal con uso de instrumento privado.
Entre otro de los elementos que se secuestraron se encuentran papeles (resmas o similares) que podrían compararse con las órdenes médicas en poder de los fiscales y en las que figuran los códigos de barra adulterados.
En este contexto, allegados a la pesquisa señalan, como en el principio de la investigación, que no se descarta que se amplíe, tanto la imputación contra los actuales acusados, como la cantidad de personas que podrían verse involucradas en lo que constituye ya un verdadero escándalo que salpica a los médicos, a la obra social, al Círculo Médico y al Colegio Médico de Catamarca.
Indagatorias
Durante la mañana y la tarde de ayer fueron indagados otros dos médicos imputados por la supuesta defraudación a la obra social. Se trata de Rolando Marcelo González (MP 1337) y de Marcelo Eduardo Ubaid (MP 1559), quienes cumplieron con el trámite frente a los fiscales por la mañana y por la tarde, respectivamente. Ninguno de ellos quiso prestar declaración, pero se aguarda que decidan hablar ante los investigadores una vez que se concluya la indagatoria de todos los imputados. Por ahora, Miriam Argañaraz y Oscar Argentino Tapia, que no son médicos, no pudieron ser ubicados en sus domicilios.