sábado 4 de abril de 2026

Psicofármacos: Venta libre en las farmacias

Las sustancias psicoactivas legales son fáciles de conseguir. Las falencias de los controles y la inseguridad son los factores que posibilitan este acceso.

Al momento de hacer referencia al flagelo de la droga, siempre se hace hincapié en aquellas sustancias ilícitas, tales como la marihuana y la cocaína. Con frecuencia se publican noticias sobre importantes operativos en los que se secuestraron grandes cantidades de estas sustancias. Sin embargo, quedó suelto un cabo: la facilidad con la que se consiguen los psicofámarcos. Se trata de aquellas drogas legales, como el Clonazepam, principio activo del medicamento comercialmente conocido como Rivotril, que puede conseguirse en farmacias. Es una realidad; ya dejó de ser una especulación o una simple sospecha.



El Ancasti comprobó cómo se expenden estos medicamentos en farmacias, sin ningún tipo de control. En un local ubicado sobre la Avenida Virgen del Valle Norte se comercializan los blíster de Clonazepam, que contiene 15 comprimidos, por $10. Este diario llevó a un cliente para verificar con qué facilidad se puede conseguir una tableta de psicofármacos. Este cliente había pedido, en un primer momento, Rivotril, pero el farmacéutico al no disponer de esta sustancia por su nombre comercial, le ofreció el principio activo, Clonazepam.



Finalmente la venta se concretó sin ningún inconveniente, pese a que la Ley Nacional 17.565, en el Artículo 9 estipula que en las farmacias se ajustará el expendio de drogas, medicamentos o especialidades medicinales de manera legalmente restringida o bajo receta, según corresponda. El farmacéutico deberá guardar las recetas correspondientes durante un plazo no menor a los 2 años, después del cual podrá destruirlas, previa comunicación a la autoridad sanitaria.

El problema



La situación sobre la facilidad con que se accede a las drogas legales tiene, al menos, dos aristas a trabajar. En primera instancia, quedó en evidencia la falta de controles por parte de la autoridad sanitaria. La Dirección de Farmacia Central del Ministerio de Salud de la Provincia, a través del Departamento de Regulación y Control recientemente incorporó a un inspector. Esta persona debe llevar a cabo, en todo el territorio de la Provincia, un exhaustivo trabajo: controlar la venta de medicamentos bajo recetas, tales como calmantes y sedantes, en todas las farmacias y cómo se realiza la administración de estas sustancias en los centros de salud.



El problema es de índole social. Según fuentes consultadas, esta farmacia de la Avenida Virgen del Valle Norte corresponde a la jurisdicción de la Unidad Judicial N° 8 y de la Comisaría VIII, donde se registran un altísimo número de denuncias de chicos que deambulan por las calles totalmente intoxicados.



Además, estas fuentes aseguraron que la venta de estas sustancias sin hacer caso a la Ley vigente que regula su comercialización se realiza porque los clientes amenazan con agredir físicamente a los farmacéuticos o con causar daños en el local.



La sensación de inseguridad se convierte en una realidad por la falta de controles en la venta de drogas legales y también por la falta de personal policial que realice trabajos de prevención en la zona. A fin de revertir esta situación, el Estado que está integrado por todos y no sólo por funcionarios de turno- debe aceptar su parte de responsabilidad. El flagelo de la droga avanza, pero haciendo caso omiso a las leyes vigentes, lo hace a pasos agigantados, en complicidad con la falta de controles, en todos los aspectos.

Un inspector para toda la Provincia

En noviembre del año pasado este diario había denunciado que desde hacía más de 2 años el Departamento de Regulación y Control no contaba con Inspectores de Farmacia. La Dirección de Farmacia Central del Ministerio de Salud, por una resolución ministerial, había afectado a una persona para prestar servicio cuando este Departamento lo considerara necesario. Formalmente, no había designado un inspector. Es más, la resolución en cuestión no establecía que la persona afectada esté como inspector de Farmacia.



En agosto último, en torno a la venta libre de la pastillita de la felicidad (Viagra) en los kioscos, desde el Colegio de Farmacéuticos se había informado que, desde hacía 3 semanas, el Departamento de Regulación y Control de la cartera sanitaria ya contaba con un inspector. De este modo se establecían las herramientas para articular acciones al respecto. Para el Colegio, la cuestión es brindar seguridad sanitaria al paciente que compra un medicamento, porque en un kiosco no se sabe si éste está bien conservado o si se controla la fecha de vencimiento, entre otras cuestiones.

Efectos del Clonazepam



Los síntomas de sobredosificación o intoxicación varían sensiblemente de una persona a otra, según la edad, el peso y la respuesta individual. Enumerados por sistema, son:

?Neurológicos: Mareos, movimientos oculares anormales, afonía, cefalea, depresión respiratoria, temblor y vértigo.



?Psiquiátricos: obnulación, disminución de la capacidad de concentración, depresión, amnesia anterógrada, alucinaciones, histeria, confusión, aumento o disminución de la libido, insomnio, psicosis, intento de suicidio (existen más probabilidades de que se produzcan efectos sobre la conducta en pacientes con antecedentes de desórdenes psiquiátricos), excitabilidad, irritabilidad, conducta agresiva, agitación, nerviosismo, hostilidad, ansiedad, trastornos del sueño, pesadillas y sueños vívidos.



?Respiratorios: Congestión torácica, rinorrea, disnea, hipersecreción en las vías respiratorias superiores.



?Cardiovasculares: Palpitaciones.



?Dermatológicos: Urticaria, prurito, exantema, alopecia pasajera, hirsutismo, erupciones cutáneas, edemas de tobillo y facial.



?Gastrointestinales: Anorexia, lengua saburral, constipación, diarrea, boca seca, encopresis, gastritis, aumento del apetito, náuseas, llagas en encías.



?Musculoesqueléticos: Hipotonía o debilidad muscular, dolores musculares.



Misceláneos: Deshidratación, deterioro general, fiebre, linfadenopatía, pérdida o aumento de peso.



?Hematopoyéticos: Anemia, leucopenia, trombocitopenia, eosinofilia.



?Hepáticos: Hepatomegalia, elevaciones transitorias de las transaminasas séricas y de la fosfata alcalina.

SOBREDOSIS



Los síntomas de sobredosis o intoxicación van desde cansancio y cefaleas leves hasta ataxia, somnolencia y estupor, y finalmente coma, con depresión respiratoria y colapso circulatorio.



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