Guayamba, cita de tucumanos,santiagueños y catamarqueños
El río Guayamba muestra sus secretos en La Olla o en La Cascada. La localidad cuenta con varios lugares donde acampar y también una hostería.
En el departamento El Alto, la localidad de Guayamba es punto de atracción turística interprovincial. Año a año concurren en esta temporada oleadas no sólo de catamarqueños ávidos de pasarla bien, sino que también es muy visitada por gente de Santiago del Estero y Tucumán, muchos de los cuales incluso han construido casas de veraneo.
Para ir a Guayamba desde San Fernando del Valle de Catamarca hay que dirigirse al este y hay dos vías de acceso.
La primera asciende por la Cuesta de El Portezuelo, a través de la Ruta Provincial Nº 42, hasta el empalme en la cumbre del Portezuelo (1.680 m. s. n. m.). Desde allí se puede tener una hermosa vista del Valle Central de Catamarca.
Desde ese punto hay que dirigirse alrededor de 30 kilómetros hacia el sudeste, por camino de tierra consolidada conservado por Vialidad Provincial. En total, el recorrido desde la capital provincial es de 80 kilómetros.
Otra posibilidad, aunque el itinerario es más largo, consiste en dirigirse por la Ruta Nacional Nº 38 hasta Huacra, en el límite con la provincia de Tucumán, y luego tomar por la ruta Nacional Nº 64 hasta Las Cañas, empalmando a la derecha con la Ruta Provincial Nº 42. Esta vía atraviesa la villa de El Alto antes del arribo a Guayamba.
Desde la ciudad de Santiago del Estero, el acceso se dirige por la Ruta Nacional Nº 64 hasta Las Cañas y luego por la Ruta Provincial Nº 42, con un recorrido de 130 kilómetros.
Mientras, para llegar desde Tucumán, se debe tomar por la Ruta Nacional Nº 157 hasta Lavalle, empalmando al oeste por la Ruta Nacional Nº 64 hasta Las Cañas y luego por Ruta Provincial Nº 42. El recorrido en este caso es de 215 kilómetros.
Datos fundamentales sobre El Alto
Antes que nada hay que decir que el departamento El Alto es una tierra rica en historia y en lugares de interés arqueológico. Un recorrido por su vasta geografía es suficiente para nutrirse de su pasado histórico.
Cuenta con capillas de antigua data, como las de Vilismán, Oyola e Infanzón, que evidencian huellas del pasado hispánico. Estas iglesias se erigen en determinadas épocas del año como centros de manifestación de fe y religiosidad popular.
Al respecto, en la municipalidad se puede hallar información acerca de cómo recorrer estos circuitos.
Asimismo, pequeños lugares como El Sauco, Pajas Bravas y Vilapa, conectadas a Guayamba por pocos kilómetros, son lugares de transparente belleza, donde se puede disfrutar de turismo rural.
Cabalgatas, senderismo de montaña, observación de cóndores en su hábitat natural, son algunas de las opciones de actividades a realizar para disfrutar a pleno la naturaleza.
Otro punto de interés es el Dique de Collagasta, hermoso espejo de agua que se ofrece para la práctica de la pesca deportiva o el simple paseo.
Oyola, por otra parte, es uno de los sitios importantes por su reserva de pinturas rupestres.
Mientras tanto, la villa de El Alto es un antiguo asentamiento poblacional de la provincia y que data de 1560. Su festividad mayor ocurre el 10 de septiembre, cuando la comunidad celebra a sus santos patronos: San Nicolás de Tolentino y San Benito de Palermo.
Lo que encontramos en la villa
Quienes visitan la localidad veraniega de Guayamba pueden encontrar que cuenta con una estación de servicio, un camping municipal y dos privados, pequeños lugares para comer, un boliche bailable y asimismo una hostería.
En la temporada estival se puede acampar cerca del río, si no hay creciente; también se puede salir a hacer cabalgatas tranquilas o simplemente pasear por calles y senderos campestres.
En lo paisajístico, el lugar es -como ya se dijo- uno de los más atrayentes. Apenas se ingresa a la población se observa un badén que permite cruzar el río. También hay una pasarela que permite el paso a los veraneantes, así que las crecidas no son un problema.
Con respecto al río Guayamba, éste tiene sus secretos. En la misma villa se encuentra el sitio llamado La Olla, adonde el caudal del curso de agua atraviesa enormes piedras que lo encajonan, formando pozos de gran profundidad -algunos, de más de 10 metros, según los propios veraneantes-.
Los jóvenes, en especial, acostumbran dirigirse allí en grupo, lo que no deja de representar un peligro para ellos.
Otro lugar muy hermoso y que también tiene que ver con el río es el que los lugareños denominan La Cascada, una caída de agua muy vistosa.
A propósito, todo el curso del río se caracteriza por la presencia de sauces, palos borrachos y otras especies arbóreas que integran un conjunto de hermoso verdor.
Con respecto a alojamiento, principalmente se encuentra la Hostería Stop, que cuenta con 6 habitaciones con ventilador de techo y baño privado con agua caliente.
Según se informó en el lugar, el costo del alojamiento es de 15 pesos por persona en cama simple y 25 pesos en cama doble. Estos precios no incluyen desayuno, y las reservas se pueden hacer llamando al teléfono 470301.
También se dieron precios indicativos de algunos menús para comer. Por ejemplo, los tallarines o ravioles, 8 pesos; las milanesas con guarnición, 9 pesos. La docena de empanadas, 7 pesos.