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Los mensajes que recibió Adriana

Aunque no existió un pronunciamiento definitivo sobre su carácter divino, se difundió qué dijo la Virgen según la mensajera sanadora.

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24 de septiembre de 2006 - 00:00
El caso de la sanadora Adriana P., presentada como “mensajera” de la Virgen del Valle, tuvo una importante repercusión, que luego se desnaturalizó en discusiones sobre la veracidad del prodigio, sin que se impusiera oficialmente una valoración definitiva.

Al margen de este dilema, que impide asumir una posición concluyente, muchos fieles católicos se interesaron por conocer qué palabras fueron las que recibió la sanadora.

Con la salvedad de que no puede afirmarse ni desmentirse que se trate fehacientemente de mensajes de la Virgen del Valle, se reproducen aquí dos de los discursos transmitidos a Adriana, rescatados por una persona que sí los considera mensajes divinos y por tanto desea que se difundan.

Dejando en cada lector las consideraciones que le indiquen su propia fe y razón, se transcriben a continuación dos mensajes, textuales, ambos correspondientes al último 15 de agosto.



Primer mensaje

“Al mundo entero clamo: volved a Cristo, convertíos en fe en el Padre, en el Hijo, creed mis palabras que palabras del Padre son; en amor os digo: cambiad, convertíos cuando hay tiempo aún. El tiempo está cerca, es donde la paz ya no será en el mundo, en donde la desolación en el alma de vosotros la sentiréis, saboread ahora en el espíritu de Dios. Vienen los tiempos en donde clamaréis mas no escucharéis (1), es necesario por ello, cambiad, convertíos (2) oración, fe y amor. Es necesario más sacerdotes en mi Santa Iglesia, sacerdotes de fe con amor al prójimo, comprometidos en el prójimo, es allí la ayuda al Cristo. Oración y ayuda al prójimo (3), trabajad constantemente en amor (4). Confesad vuestros pecados (5) cuando hay tiempo aún de ser escuchados, recordad: vienen los tiempos de desolación pero si os mantened firmes en la fe y fuertes interiormente en el Cristo que os pasará. Tened que ser lámparas de luz (6) luces encendidas y alumbrar en la oscuridad y encender otras lámparas. Sois vosotros mundo entero que podríais cambiar dicho mensaje con el amor de vosotros y amando al prójimo como vosotros mismos. Sacerdotes de mi Santa Iglesia: convertíos en fe, practicad el amor en unificación (7), no en división dentro de la misma. Es la luz de Cristo que tenéis dentro de vosotros. Seguid y seguid dentro de ella si de corazón sentís esta misión, sino apartaos aquellos que podéis ensuciarla (8). No la contaminéis, no seáis piedra de otros hermanos. Seguid en la verdad, la verdad os hará libres. Servid al padre, al Hijo, no sirváis a distintas instituciones (9). Sois Iglesia y en ella y por el mundo trabajad, sed cabezas principales, servid al Padre para exhortar al mundo en humildad, en la paz, clamad por ella, parad las guerras desde vuestras voces (10), no acordéis causa común en el aborto. La vida lo es desde el mínimo instante en que el ser está en el útero. Sois ser humano, sois hijo, sois vida, sois luz desde el instante en que se engendra la vida. No matéis entonces. No seáis partícipe del más grande crimen del mundo; a vosotras madres: no matéis. Y no juzguéis al asesino porque vosotras lo sois también si lo habéis hecho, mi ser no os juzga más si mi ser como Madre os digo, no violéis las leyes Divinas, no vayáis contra la naturaleza, no vayas al suicidio, no a la entrega consciente o inconsciente al enemigo. Tened cuidado mundo entero, la matanza más grande del mundo es el aborto. Ni le han dado permiso de ser al nacer ese niño, ese ser a su vez miles no nacen porque habéis cortado una generación de vidas en ese ser (11). Por ello os ruego y exhorto al mundo no matéis más, no guerras por tierra o aguas. Y luego decid que vuestro Padre que está en los cielos tiene la culpa del hambre, de las guerras, de los terremotos, etc. ¿Os parece poco la sangre inocente que clama justicia? ¡Tomad conciencia! Iglesia mía, sed portadores de la verdad y la justicia. No juzguéis. El Cristo ni aún o juzga más bien consolad en la verdad a vuestro hermano. Guiadlo hacia la luz pero en amor, no en críticas, si no queréis ser criticados ni juzgados por Vuestro Padre que está en los cielos (12). Amaos hijos míos, volved mundo entero al Padre, al Cristo, es el único camino de salvación, es el único que dio la vida por vosotros. Y el único que en el último tiempo os salvará (13). Bendecid sacerdotes a todo niño nacido, ¿creéis que no son merecedores de la bendición? Si no dais la bendición no sois bendecidos entonces. El Padre, sólo el Padre juzga. Más no olvidéis que el que se olvida del Padre está en el desierto, entonces por ello en amor como vuestra Madre Virgen María en advocación Virgen del Valle clamo justicia, amor, humildad, paciencia, oración, conversión (14) y oración al Santísimo Sacramento pero sintiendo de verdad el cuerpo y la sangre en él y no como una simple costumbre, sin sentirlo, porque nada valió entonces, más no olvidéis tampoco que cada uno de vosotros sois cristos vivos en el servicio al prójimo. En amor y luz os he dado mensaje al mundo. Virgen María, en advocación Virgen del Valle. Amén, amén, amén”.



1- CFDaniel 12,8-13. 2 – CFLucas 3,4-6. 3- CFMateo 25, 31-46. 4- CFJuan 15,17. 5- CFJuan 1,8-10. 6- CFMateo 5, 14-16. 7- CFJuan 17, 21-23. 8- CFMarcos 9, 42-49. 9- CFLucas 20, 20-25. 10- CFMateo 7, 7-11. 11- CFComisión permanente del Episcopado Argentino. El aborto es una cuestión de vida o muerte. 12- CFLucas 6, 36-38. 13- CFJuan 14,6 y 14- CFEfesios 6, 10-18.



Segundo mensaje

“Hija mía (Adriana) os dije daré más signos, señales y en el día de hoy así lo será. En la puerta del camarín una lluvia caerá sólo en ese lugar. Es la apertura del corazón del Obispo al dar el permiso de la celebración de la Santa Misa, para que vuestro ser os dé mis mensajes, ellos sumados a estos símbolos (1) –en la Parroquia- y la danza del sol es mi señal para que os crean de corazón que yo, vuestra Madre, en la advocación Virgen del Valle, estoy en vuestro ser y eres mi instrumento fiel (Adriana) el cual deseo esté dentro de mi Iglesia. El que vuestro ser hoy estuvo frente al Santísimo en dicho lugar con vuestra presencia detrás del resguardo del mismo (Santísimo) recibiendo la bendición de un sacerdote, (en la catedral) que pidió por ti para que otros crean (se refiere a la conversión del mismo) aquí otra señal ¿dudarán más aún? Espero que el corazón de aquellos que se niegan a las señales del cielo y signos divinos ya abran sus corazones y sólo vean la verdad (2) que una simple mujer (Adriana) fue elegida por mi ser para, a través de mis mensajes, convertir más almas a Cristo y volver a mi iglesia y a la Sagrada Eucaristía (3) que este mensaje también sea dado al mundo. En primer lugar al Señor Obispo, que en amor a mi Manto lo cubre y que esta lluvia de amor y alegría sólo permanezca para siempre en él y en todos vosotros, vuestra Madre en la advocación Virgen del Valle. Amén, amén, amén”.



1- Signos que fueron manifestados y aún siguen estando en la Parroquia del Corazón de María. 2- CFJN 3,21. 3- CFMC 14,22-24. (Lo que está entre paréntesis es a modo de aclaración para el lector, dado que se refiere a la persona que transmite los mensajes de la Virgen María).
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