Angelina Jolie y Brad Pitt sabían desde el principio que su
separación no sería una cuestión privada e íntima, como el del resto de los
mortales. Seis hijos de por medio, cientos de millones de dólares en disputa y
las acusaciones de drogas y violencia doméstica sobre los menores, fueron
ingredientes que lo convierten en el divorcio más impactante de los últimos
años.
Todo empeoró cuando se conoció que Pitt habría abusado
físicamente de su hijo Maddox de 15 años, durante un vuelo que unió París con
Los Ángeles hace un par de semanas atrás. Eso provocó la reacción del actor que
acusó a su ex de haber filtrado el incidente a la prensa para desprestigiarlo y
así ganar terreno en la disputa legal.
Eso colocó en un punto muerto las negociaciones que luego de
unos días pudieron retomarse. La idea de ambos es que el divorcio se encamine
de la forma más pacífica posible, dejando de lado las mezquindades y miserias
que tuvo la pareja a lo largo de 12 años de convivencia. Bajo esa condición, en
los últimos días las partes retomaron el diálogo mediante sus representantes.
Desde un comienzo la condición de Angelina Jolie fue mantener
el cuidado y la custodia de sus hijos. Sin embargo, nada se sabía de los otros
requerimientos sobre los que tratan de llegar a un acuerdo antes de ir a un
juicio. Una contienda podría no sólo encarecer el costo legal, sino que
llevaría a ambos a perpetuarse en las noticias durante varios años y hacer aun
más mediáticas sus vidas y las de sus hijos.
Es por eso que la pareja que supo encandilar a Hollywood
está intentando llegar a un convenio sobre los siguientes cuatro puntos:
– Custodia y régimen de visitas.
– Manutención temporaria para Angelina y los hijos.
– Soporte financiero permanente.
– Separación de propiedades.
Al parecer, según las fuentes consultadas por TMZ -el portal
que dio la primicia sobre el divorcio-, los dos primeros puntos ya estarían
resueltos. Sin embargo, existe una gran diferencia sobre el resto de las
exigencias de Jolie. Por el momento, la pareja se propuso mantener un perfil
bajo, evitar a la prensa y tratar de resolver el divorcio de la forma más
rápida y amigable posible.