"Hace dos horas que estoy en la guardia, muerta de dolor por una hemorragia. No hay médicos. Una vergüenza. Estoy con mi padre de acá para allá", había escrito Érica en un descargo el lunes a las diez de la noche.
Horas más tarde, probablemente ya con la notificación de la triste noticia, decidió borrar dicho mensaje de la red social y dejar uno que en el que, durante la tarde, manifestaba los posibles nombres para su hijo.
"Ya elegí nombres para mi bebé. Si es nene va a ser Astor y si es nena se va a llamar Dulce. Amo esos nombres", aseguraba.