DiCaprio ya había estado nominado en otras cuatro oportunidades: como Mejor Actor de Reparto por ¿A quién ama Gilbert Frape? (1993) y como Mejor Actor por El Aviador (2004), Diamantes de sangre (2006) y El lobo de Wall Street (2013).
Además de su gran papel en El Renacido, un antecedente que daba indicios de que finalmente DiCaprio se haría acreedor de un premio de la Academia, es que en enero ya había ganado un SAG Award como Mejor Actor.
La expectativa en torno a si el actor se llevaba o no el gran premio fue tal que un estudio de animación londinense hasta creó un videojuego, "Leo's Red Carpet Rampage", con el objetivo de ayudar al protagonista de Titanic.