Ante la fuerte "persecución", Vannucci demandó a la red social y le exigió la eliminación de los tuits que la agredían tanto a ella como a su familia.
Finalmente, la Justicia falló a favor de la mujer de Garfunkel. El Juzgado Civil y Comercial 2 determinó la orden a Twitter INC de eliminar todos los dichos y montajes fotográficos que se refieren a Vannucci como "asesina", "puta", "judía" (puesto que se adjetiva su credo insultándolo), "lacra", "no grata", "cucaracha", "perra", "mierda", donde la acusen de drogadicta y que le deseen su "muerte", "sufrimiento" o "dolor" o que manifiestan "odio".