Stone, de 57 años, posó en todo su esplendor cubierta sólo por joyas de las casas Tiffany, Bulgari y Hearts on Fire y zapatos del diseñador Jimmy Choo.
Pero la actriz de "Bajos instintos" no se quedó sólo con lo
superficial: "Sufrí un daño cerebral. La gente va a tener que lidiar con
eso", expresó.
"La
hemorragia era tan severa que mi cerebro se había desplazado contra el
frente de mi cráneo", explicó la actriz, a quien le colocaron 22 coils
de platino para reparar la arteria dañada. A partir de ese momento,
Stone inció un camino de recuperación que le costó su matrimonio, la
tenencia de su hijo y un largo respiro del cine.
Stone regresó a la actuación en 2010 con un papel especial en la serie de televisión
"La ley y el orden", pero no fue una tarea sencilla ya que hasta se
olvidaba de sus líneas: "Fue humillante. Yo había trabajado con las
personas más importantes de la industria y pensé: 'Wow, volví al final
de la fila'", recordó.
El esfuerzo rindió sus frutos y Stone
desarrolló una inteligencia emoncional más aguda que nunca. "Trabajé muy
duro para expandir otras zonas de mi mente. Hoy soy más fuerte. Y puedo
ser muy frontal, lo que puede asustar a la gente, pero eso no es mi
problema", expresó Stone, espléndida en las páginas de la revista.