La lucha entre Mariano y Solano continúa. El más grandote de la casa volvió a provocar y mostrarse homofóbico con su compañero, a quien ya había encarado para preguntarle de manera agresiva si le pasaba algo con él. Cuando todos se disponían a dormir, Mariano se quiso hacer el gracioso y comenzó a tirársele encima a Solano, que al principio lo sacó de manera ubicada, pero, al final, terminó apelando a los rasguños, golpes y su propio cinturón para sacárselo de encima. Sus compañeros, en lugar de intervenir, no hacían más que reirse y fogonear la situación.



