Luciana
Salazar habló con la revista Gente sobre los detalles
de su separación de Martín Redrado. En la nota, la vedette reveló que
está pesando 41 kilos y que vivió momentos muy duros en su relación,
especialmente por su ilusión de ser madre y por apodos que supuestamente le
pusieron.
Ángel
de Brito presentó en su programa algunos de los audios de la
entrevista que le hicieron a Salazar la cual se titula: "Siento que
viví una gran mentira". "Estábamos
buscando un hijo. De hecho fuimos a una clínica de fertilización asistida,
conozco a la doctora, divina, para mí era todo nuevo, con mucha ilusión.
Después de toda esta situación, Martín dice algo que me dolió en el alma.
Apenas la conoce le dice 'yo estoy acá obligado'. Yo lo miro. Una mujer va con toda la
ilusión y que te diga eso delante de una persona que recién estás conociendo y
con todo lo que eso representa para vos... Que te diga 'yo estoy obligado' como
si yo le hubiese puesto un revolver en la cabeza... Me puse a llorar, no lo
pude soportar, agarré el auto y me fui sola", reveló. Además,
contó que "el entorno" de él se la hizo muy difícil: "Le ponían
en el celular de él, en mi nombre con mi número de teléfono, le aparecía 'Lucifer
666'. Hemos llegado a un extremo. Todo me dio mucho miedo. ¿Qué hice? Nunca les
hice nada malo a nadie, ni al entorno de Martín ni nada. ¿Por qué me merezco
esto?". "Basta.
No aguanto más esto, ya me hiciste demasiado daño. Yo viví en esta relación
muchas cosas, no sólo recibí daños de parte de él y de su entorno,
inmerecidamente.
Fueron horribles, la gente que él conoce y que trabaja para él
fueron testigos de lo que yo viví", manifestó la modelo. Cabe
destacar que fue ella quien sacó a la luz la ruptura con el economista al
tratarlo de "maltratador" en su cuenta de Twitter porque él viajó al
Mundial de Brasil con sus hijos y no con ella. Para
referirse a la ruptura, Martín Redrado envió hace algunos días un comunicado en el cual
detallaba que "recientemente la relación finalizó por esas cuestiones
por las cuales dos adultos muchas veces, y de modo triste, dejan de estar
juntos. Me sentí valorado y respetado como hombre. Entiendo que la decisión de
llevar a mi hija a presenciar el partido Argentina-Suiza, postergando un deseo
de Luciana, haya disparado una situación que se tornó inmanejable y entiendo
que esté dolida. Si se sintió afectada por toda esta situación, estuvo lejos de
mi intención hacerlo y le pido disculpas".