Renée Zellweger está muy lejos de ser la rubia torpe y regordeta
que encantó al público en "El diario de Bridget Jones", pero no porque
haya envejecido en los diez años que pasaron desde el estreno de la
secuela de esa película, sino porque pasó por una nueva cirugía plástica que la dejó irreconocible.
Zellweger, de 45 años, se mostró impecable el lunes pasado con un
vestido negro de Carolina Herrera en la alfombra roja de la gala de
Mujeres de Hollywood patrocinada por la revista Elle en el hotel Four Seasons de Beverly Hills, informó el sitio US Weekly.
Tras cinco años alejada de las cámaras, Zellweger tiene planeado volver al cine
en 2015 con la película "The Whole Truth" ("Toda la verdad"), y parece
que su gran regreso viene acompañado de un cambio drástico de look, y de
cara, cortesía de su cirujano plástico de confianza.
La actriz ya había sorprendido al público con su cambio de cara
en noviembre de 2013, pero esta vez se renovó al punto de perder
incluso sus pómulos remarcados, una de las características más
reconocibles de su cara junto a sus labios pulposos.