El Estadio Bicentenario de Catamarca resultó demasiado grande para la cantidad de público que asistió anoche al recital del cantautor latino Ricardo Montaner.
Es que apenas se logró colmar poco más de la mitad del lugar, que cuenta con una capacidad para 16.000 espectadores. De hecho, hubo mucho vacío en las tribunas y sí se vio, como sucede en algunos partidos de fútbol atractivos, bastante gente en la lomada que da al sector noreste; es decir, gente sin entradas.
Montaner fue traído a la provincia por el Gobierno, que al ver la escasa venta de entradas en forma espontánea se preocupó por facilitar el acceso de los empleados públicos con descuentos por planilla. Pero aún así no alcanzó: entre el jueves y el viernes hubo numerosas plateas VIP y de las comunes que se regalaban como cortesía, y pese a eso faltó público.
Se desconoce cuánto le costó a la Provincia el desembarco de este artista nacido en Argentina pero nacionalizado venezolano, quien se encuentra de gira de presentación de su nuevo trabajo Viajero frecuente, pero sí se puede descontar que fue un gasto tan desmedido como deficitario.