La edad del cambio: a los 50 y con una vida establecida, ellos patearon el tablero
Rial, Calamaro, Tinelli, Redrado, Macri. Su nueva elección de vida y la idea de la paternidad.
Tengo derecho a ser feliz. Así se expresó el zar de la televisión chimentera cuando, luego de oficializar su historia de amor con la Niña Loly, le preguntaron acerca de dicho romance. Jorge Rial quiere ser feliz. Como él, muchos hombres llegan a los 50 años dándose cuenta de algo: la relación con sus mujeres tuvo fecha de vencimiento.
Luego de 22 años junto a Silvia D’Auro, el conductor de Intrusos pateó el tablero y apareció esta semana en todos los medios junto a la Niña Loly, 26 años menor que él. Y Rial salió con los tapones de punta contra su ex, o más bien con los remos: se mostró junto a la joven en Venecia; abrazados, de compras, paseando en góndola.
Este es mi momento, le decía D’Auro el año pasado, a poco de salir de la sombra de su marido (ella le lleva todos los temas comerciales) y comenzar su propio programa de radio: Reinas, princesas y algo más. La propia D’Auro contó esta semana que, evidentemente, su incursión radial tuvo algo que ver.
Comencé la radio porque mi analista me dijo: ‘Correte de ese lugar de hacer todo vos’. Yo era la que pedía límites, la que laburaba, organizaba, cocinaba, hacía todo. Yo no puedo creer que ahora, después de 22 años, por buscar un espacio para mí, alguien venga a decir que ese es el motivo de la ruptura.
Como sea: Rial no quiso saber más nada con ella. Y se lo hizo saber, según apunta la licenciada en psicología Clara Daunine, de una forma muy narcisista. Después de muchos años de convivencia, una pareja para ser definida como tal es una constante negociación, explica la psicóloga. Si hay un deseo puesto en el vínculo; es decir, amor, éste funciona como medio para lograr que esa negociación no sea tan abrupta ya que el amor permite poder darle al otro sin sentirse perdido ni vacío a quien ofrece. Ahora, si eso que funciona como vehículo falta, entonces cada uno sacará su libido del otro y la volcará en uno mismo. De esto se trata el narcisismo y sus formas de regocijarse.
Nueva vida. Son varios los hombres famosos que, llegadas las cinco décadas, deciden dar un nuevo rumbo a su vida. Gracias por haberme elegido, gracias, negrita, mágica, única y hechicera. Ahora mi estado civil es feliz. Con esas palabras, a los 51, Mauricio Macri le dio el sí a Juliana Awada. Aquel mediodía de noviembre de 2011, él dejó bien claro ante el juez de paz el momento grato que estaba pasando su vida: Es difícil hablar delante de tanta gente, lo más importante es que estoy muy feliz y estoy viviendo uno de los mejores momentos de mi vida y que la amo. Y a eso le sumó la paternidad, que asume a su edad de manera diferente a cuando fue padre primerizo a los 26 años.
Siguiendo por el terreno de la política, y si de bon vivant se trata, Martín Redrado es otro que, luego de enfrentar una fuerte crisis matrimonial con Ivana Pagés, a pocos meses de cumplir 50 años, hizo pública su relación con la mediática Luciana Salazar, quien acusa 30. Y fue ella quien a través de Twitter confirmó la relación. Para Redrado, al principio no fue fácil estar a su lado y tras un escandaloso distanciamiento, hoy ambos dicen estar muy enamorados. Martín ya está relajado con su noviazgo, dice alguien que trabaja en su equipo.
Ahora bien, ¿qué lleva a un hombre a realizar semejante cambio de timón en su vida, en muchos casos, iniciando relaciones con mujeres mucho más jóvenes que sus ex mujeres? A los 50, y ante una separación, existe un dolor tan grande que se tiene que revertir para sanear la herida narcisista. Para eso, no hay mejor forma que estar con un bombón de 25 años. Eso te hace reposicionar como hombre ante la mirada de los otros, explica el psicólogo Matías Alberione. En relación a Rial, el especialista detalla: Las hijas de Rial son un caso particular. Todo hijo siente en algún punto la separación de los padres como un acto de abandono. Las de Rial son adoptadas pasaron dos veces por idéntica situación. Por eso va a requerir de estos padres más cintura y templanza para poder acompañar este momento.
Otra historia que terminó en escándalo, y que tiene como protagonista a un cincuentón, fue la que protagonizó Andrés Calamaro. El músico se casó con Julieta Cardinali en julio de 2010, tras cinco años de noviazgo. Pero a los tres meses se separaron. La ruptura sobrevino después de la difusión de un video en el que se veía a Calamaro bailando durante un concierto en Chile, con Micaela Breque. A fines de 2011, él blanqueó la relación con la modelo de 22 años.
El caso de Marcelo Tinelli también puede ser incluido en este club: un año antes de cumplir 50, hacia fines del 2009, se separó de Paula Robles, con quien se había casado en 1997. El conductor, que viró además hacia un costado místico con su incursión en El Arte de Vivir, oficializó a comienzos de este año su relación con Solange Calabró, una histórica asistente suya de Ideas del Sur, quien aún hoy llama poderosamente la atención por su parecido con Robles.
Nicolas Sarkozy también transitó un camino similar. Habiendo sido elegido presidente de Francia y soportando en la campaña algunos desplantes de su, por entonces, esposa, en octubre de 2007 se divorció de Cecilia Albéniz. Desde finales de ese mismo año, se lo relacionó con Carla Bruni y a pesar de las críticas que recibió por su elección, finalmente contrajo matrimonio en febrero de 2008 y, el 19 de octubre de 2011, ambos fueron padres de una niña.