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Así es el show de Queen

En los míticos estudios Elstree, en las afueras de Londres, la banda -con Paul Rodgers en voz- montó su escenario de gira y tocó ocho temas para un pequeño grupo de periodistas.
4 de septiembre de 2008 - 00:00
Una pantalla de leds estrellada, con unas cuantas esferas de aluminio incrustadas simétricamente. Un Brian May en camisa y zapatillas que repasa el riff de Hammer to Fall frente al guitarrista rítmico Jamie Moses. Todos los detalles escénicos de la inminente gira de Cosmos Rocks (el álbum de canciones nuevas que la sociedad Queen + Paul Rodgers está a punto de lanzar, y que los llevará a la Argentina en noviembre) están respetados al milímetro en este simulacro de lujo ofrecido a unos treinta periodistas de diversas partes del mundo. Al haber editado un álbum de material inédito, la banda parece demostrar personalidad artística e independiencia creativa del legado de Freddie. Pero también parece tener claro que, en vivo, no queda otra que ir a los bifes. En uno de los gigantescos galpones de los míticos estudios de rodaje y grabación Elstree (donde se filmaron varias de Bond), en las afueras de Londres, la banda arrancó la performance con la tremenda Fat Bottomed Girls y los clásicos coros iniciales de May y el baterista Roger Taylor, que en Queen siempre fueron segundas voces con peso específico (recordar, si no, los raptos operísticos del baterista en Rapsodia bohemia). La pantalla reproducía bicicletas digitales, iconografía espacial (el lado astrofísico del guitarrista parece regar el ideario de esta etapa del grupo) y el culo perfecto de una ciclista enfundada en una tanga camaleónica. Después llegó Another One Bites the Dust (una curiosidad, tratándose de uno de los grandes temas firmados por el bajista John Deacon, ausente en este regreso, reemplazado por Danny Miranda). El ex Free y Bad Company, algo atado al comienzo por lo anómalo de la situación, caminó la pasarela hasta donde (en el mundo real) estará la primera línea de fuego y ensayó, incluso, los momentos de interacción con el público. Después tocaron Hammer to Fall, I Want It All y I Want to Break Free, en el que Rodgers, pese a tener un estilo mucho más cercano al rhythm & blues y el hard rock, reprodujo el registro original de Mercury con una precisión asombrosa. El último tema de Queen de la tarde londinense (aunque adentro del galpón parecía noche cerrada) fue A Kind of Magic, uno de los más altos aportes compositivos de Taylor. Después tocaron la balada Shooting Star, de Bad Compañy, y finalmente, para dejar en claro que no son una banda de covers de sí mismos, cerraron con Cosmos Rocks, el tema que abre y le da título al disco nuevo. Potente, sólido y conciso. Escuela de rock de estadio, aun sin estadio alrededor.
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