Personalidades del mundo de la televisión, la radiofonía, el periodismo, amigos y familiares despidieron ayer al mediodía en el Cementerio Israelita de La Tablada los restos mortales del humorista y periodista Jorge Guinzburg, quien falleció el miércoles a los 59 años.
En una ceremonia de carácter íntimo y privado, restringida al acceso del gran público que, por decenas se agolpó ante las puertas del cementerio de la calle Crovara, Guinzburg fue inhumado ayer a las 12.
Personalidades del mundo deportivo como Carlos Bianchi, el ex presidente de Vélez Raúl Gámez y Diego Armando Maradona, se dieron cita en la necrópolis de La Tablada.
También estuvieron presentes Claudio Villarruel, Adrián Suar, Osvaldo Laport, Guillermo Francella, Anita Martínez, Ernestina Pais, Pancho Dotto y el rabino Sergio Bergman, que había casado a Guinzburg con su segunda esposa, Andrea Stivel.
"Estamos todos conmovidos por la pérdida pero sabemos que la muerte no se va a llevar la vida de Jorge, que nos enseñó como nadie a saber reírnos de nosotros mismos", dijo a la salida del cementerio, luego de la inhumación, el rabino Bergman, el primero que habló con la prensa, que no ingresó a la necrópolis y se quedó en los accesos.
Asimismo, se hicieron presentes Carlos Ulanovsky, Pablo Codevilla, la periodista Nancy Pazos, el humorista Campi con su esposa, la modelo Denis Dumas, las actrices Flavia Palmiero y Nacha Guevara, y los integrantes de los distintos ciclos y compañías de teatro que Guinzburg encabezó durante los últimos años.
Un fuerte operativo policial se montó desde muy temprano sobre la avenida Crovara, frente al cementerio de La Tablada, a donde alrededor de las 10.30 arribaron los restos del humorista acompañados por un cortejo fúnebre procedente de la casa particular del conductor, ya que no se ofreció un velatorio por decisión familiar.
Admiración
En cuestión de minutos, y autoconvocados espontáneamente por los medios de comunicación, cientos de personas se reunieron en la puerta del cementerio del oeste del Gran Buenos Aires para despedir los restos de Guinzburg.
Por pedido del círculo íntimo, la inhumación se realizó en privado, aunque fue acompañada a la distancia por el emocionado grupo de admiradores que esperó afuera pacientemente, respetando el deseo de la familia del creador de "La Biblia y el calefón", entre otros éxitos.
El talentoso periodista y conductor murió durante la mañana del miércoles en el sanatorio porteño Mater Dei, donde estaba internado por una afección pulmonar desde el jueves pasado.
Desde ese momento, los medios de comunicación y los argentinos de "a pie" ofrecieron cada uno a su manera su homenaje a uno de los más innovadores creadores de la televisión, la radio y la gráfica de los últimos 30 años.