Como sabemos, en esa batalla don
Felipe Varela se enfrentó al general Antonino Taboada, comandante de las
fuerzas nacionales venidas de Santiago del Estero, en lo que puede definirse
como la última resistencia heroica del interior al avasallamiento del puerto. Mencionamos
este detalle para aclarar que, contrariamente a la versión santiagueña de la
zamba, no fue Manuel Taboada, hermano de Antonino, el jefe de esas fuerzas,
aunque si participó en ella al mando de la infantería. Por ser menor que su hermano,
el mando le correspondió a Antonino.
Parte de nuestra fuente es Juan
Alfonso Carrizo, el gran investigador catamarqueño que recorrió valles y
quebradas recuperando la tradición oral de nuestro pueblo en relación a la
batalla del Jagüel de Vargas. El recuperó de la memoria popular los versos que
muchos ancianos, gauchos y payadores aún retenían como recuerdos de sus años mozos allá por 1921.
Lo primero que nos preguntamos es si
existía realmente una pieza musical registrada con ese nombre en 1867. Todo
indica que no, aunque como con todas las cosas populares, sí existía la
melodía, la que quedó en la memoria, de la cual se apropiaron santiagueños y
riojanos para hacer sus versiones. Por eso en la actualidad conviven dos
versiones básicas, la santiagueña y la riojana.
En la primera la letra es más bien
descriptiva de la contienda y ha sido hecha para acomodarla a la melodía que había
recopilado Andrés Chazarreta. Es la que comienza con "Forman los riojanos/ en Pozo’e
Vargas…”.
En la otra versión, la riojana, la
de " A
la carga, a la carga…” es la música la que se acomodó a la letra
retenida en la memoria de nuestros paisanos.
Sin embargo, justo es mencionar que,
paralelamente a ellas, existe una zamba titulada "La Felipe Varela",
popularizada en los años 60 y que no debe confundirse con la Zamba de Vargas.
Es aquélla que empieza con "Felipe Varela viene / por los valles
de Tacuil...”. La mencionamos aquí porque tuvo una amplia difusión, lo
que no dejó de causar confusión ya que muchos creían que se refería a la batalla
de Pozo de Vargas. En realidad, ella se refiere a la supuestamente dudosa
actuación de las tropas de Varela en Salta, durante su retirada hacia Bolivia,
luego de la legendaria batalla. Aclaremos que lo contado en dicha zamba ha sido
cuestionado o desmentido por escritores como Norberto Galasso y otros.
Las dos versiones santiagueñas
La primera versión santiagueña fue
recopilada y presentada por Andrés Chazarreta el 26 de agosto de 1906 en el
Teatro Cervantes de Santiago del Estero. La tocó punteada, sin canto. No quedó
grabada en ese momento. Sin embargo, décadas más tarde la grabó con su
conjunto.
Su hijo reproduce en la biografía de
su padre el diálogo de don Andrés con su madre:
-Cuénteme mama una vez más...cuénteme lo que sabían
recordar mi tío Manuel Antonio, don Ambrosio Salvatierra [ver nota abajo de
Carlos Vega], el Negro Chagaray y los otros.
-Carne de gallina se me hace el cuerpo cuando me
imagino aquel mediodía en el Pozo de Vargas. El General Taboada desesperado
veía perder la batalla. Muchos eran los chilenos de Varela y poca la gente de
su tropa.. La Virgen de la Montonera lo tiene que haber iluminado. "La
banda,...la banda" dicen que gritó enloquecido. "Que el piquete de
Brizuela toque la zamba" Así sabía contar tu tío....
..............................................................................................................
-¿Ese fue mama, el bautismo de la zamba?
-La "Zamba de Vargas"!, hijo, allí fue
bautizada en el campo de batalla.
Y canturreo una copla:
Batallón de Varela / Pozo de Vargas / La despedida es
corta, mi vida, / La ausencia es larga.
Esta versión es la que luego grabó don
Andrés Chazarreta con su conjunto, más los poemas de Bartolomé Peralta Luna al
comienzo y antes de "la segunda".
Luego Andrés Chazarreta le pidió a
Domingo V. Lombardi que compusiera una letra que se acomodara a la melodía
tradicional. Así lo hizo éste y salió la versión santiagueña que grabaron el
duo Benítez- Pacheco, Los Chalchaleros, los Cantores del Alba, entre otros. Es
la que empieza con "Forman los riojanos / en Pozo'e Vargas / Los
manda Varela...".
Sin embargo, ésta no es la única
versión nacida en esa provincia. Los Hermanos Abalos grabaron en 1973 otra
versión de su autoría, que sería la segunda versión santiagueña. En ella los
Abalos nos informan que a esta zamba la llamaban "La triunfadora" en
Santiago del Estero. Es la que comienza con "Esta zamba se llama / Zamba
de Vargas…".
La versión riojana
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Se dice que los riojanos, un poco
ofendidos por la versión santiagueña, luego crearon la suya. El recopilador
de su música fue Luis Peralta Luna, a la que se le agregó una combinación muy
ingeniosa de las letras de los versos recogidos por Juan A. Carrizo en su
investigación de campo.
Esta versión es la bien conocida
que empieza con "A la carga, a la carga…". El
afamado y desaparecido conjunto folclórico Los Quilla Huasi (con Lastra,Vega
Pereda, Portales y Nuñez) grabó dos versiones de ella. La primera fue más
tradicional y guerrera, y toma los versos recuperados por Juan A. Carrizo. La
segunda (con Lastra, Valle, Palmer y Navarro), con versos de Bartolomé
Peralta Luna en el comienzo de "la primera" y de "la
segunda", es más pacifista e ingenua. Sus versos repetidos preguntándose
acerca de la batalla "por qué será , por qué será", no dejan de
sugerir una duda sobre esa lucha en que se definió el modelo de nación. Vale
la pena notar que esta segunda versión toma como primera línea de las dos
estrofas de "la primera" la versión de Vicente Forte "Batallón
Cazadores..." y "Batallón Granaderos…".
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La investigación de Juan A. Carrizo
Carrizo recopiló las distintas
versiones de las letras que todavía se recordaban allá por 1921.
Lamentablemente, su investigación no ofrece información sobre la melodía.
Para explicar el origen de la zamba,
Carrizo recurre en su obra Cantares Históricos de la Tradición Argentina (P.
283-292) a Carlos Vega y su libro Danzas Populares Argentinas,
por considerarlo como el folclorista mejor documentado sobre el origen y
evolución de esta zamba.
Según Vega, el episodio que se relaciona con la danza fue publicado por primera
vez el 10 de abril de 1906 en Santiago del Estero, firmado por "Un
veterano" de esas luchas, que participó en aquella batalla memorable. Ese
hombre era el capitán Ambrosio Salvatierra, quien sacó el artículo en el diarioEl siglo de esa ciudad.
Según contó este hombre, mientras
los soldados de su compañía eran dominados por el miedo ante los algo más de
3.000 hombres que traía Varela para el ataque, apareció de golpe el mayor José
Brizuela con una compañía venida de Catamarca, la cual estaba acompañada de su
banda de músicos. Apenas sonó el primer cañonazo del lado de Varela, Brizuela
ordenó a la banda empezar a tocar la zamba que desde entonces se conoce como
Zamba de Vargas, lo cual, según el capitán Salvatierra, tuvo un efecto
extraordinario en sus soldados, les levantó la moral y los hizo prorrumpir en
gritos y en vivas al general (Taboada): "Todos los soldados comenzaron a
bailar arremangándose el chiripá y tomando el fusil por el medio". Hasta
ahí su primera versión.

Sin embargo, según Vega, esta historia no está muy clara porque el mismo
Salvatierra, ya anciano y afectado por la senilidad, en carta del 5 de
diciembre de 1912 al diario El Liberal hace una "Aclaración
histórica". En esta carta publica una "nueva versión con adiciones y
enmiendas". Ahora, según el mismo capitán fue la banda de Felipe Varela
(que no tenía banda) la que tocó la zamba, mientras él ordenaba a la banda de
sus propias fuerzas (que tampoco la tenían) que le respondiera con una
chacarera. Esto habría sido imposible según Vega porque las tropas al mando del
capitán Salvatierra tampoco tenían banda propia, mientras que la banda de
música catamarqueña estaba en la retaguardia muy lejos como para oír sus
órdenes.
A pesar de ello, Carrizo aclara que en sus propias investigaciones de 1921
algunos relataron lo mismo que Salvatierra respecto a la existencia de dos
bandas musicales, pero no les da mucho crédito porque sus informantes
posiblemente hayan conocido la versión de Salvatierra y hablado bajo esa influencia.
Es decir, simplemente repitieron una información que les llegó de segunda mano.
La historia del origen de la zamba quedó así en un estado confuso, y así
permanece. Entre 1946 y 1947 se concluyó de que su estilo no era chileno,
sino típico del noroeste argentina. Las cosas quedaron, entonces, con lo que
aportó Vega.
Según Carrizo, la música que conocemos es la de la versión santiagueña. No hay
ningún registro de una Zamba de Varela. Sin embargo, las estrofas se han ido
modificando con el tiempo, acompañando posiblemente la misma música.
Partidarios y enemigos de Varela le pusieron sus puntos. La cosa llega al
extremo de incorporar a las letras episodios posteriores a la batalla, durante
su huída hacia el norte, hacia Bolivia, pasando por Salta.
Los textos a continuación ilustran
las diversas versiones y nombres que tuvo la Zamba de Vargas, tal como se
desprende de las investigaciones de Alfonso Carrizo. Como lo afirma él, más
allá de esas denominaciones, lo cierto es que así como para los santiagueños es
la zamba de ese nombre, para Catamarca, Tucumán Salta y Jujuy siempre fue la
Zamba de Varela o la Cueca de los Montoneros; la que "los soldados de
Varela cantaban" en sus correrías y las que usaban sus enemigos como
burla. En su obra, Carrizo enumera las versiones desde el número 152-a hasta
152-n.
A) Versión de Santa Rosa, Catamarca. Sin informante.
A la carga,
a la carga
mandó
Varela,
que se vayan
los míos
a luz de
vela.
A la carga,
a la carga,
mandó
Chumbita,
vámonos
todos juntos
niña bonita.
A la carga,
a la carga,
mandó
Elizondo,
vámonos
marchando
de dos en
fondo
B) Versión de Ipizca Catamarca. Esta versión se llamaba La Juarista por
ser de tiempos de la presidencia de Juarez Celman. Se la registró de parte de
don Indalecio Ponce, de 80 años de edad en 1921.
Vidita de mi
vida,
Pozo de
Vargas,
la guerra se
ha perdido
por falta de
agua.
Vidita de mi
vida,
dijo
Elizondo,
a la carga
muchachos
de cuatro en
fondo.
Vidita de mi
vida,
dijo Varela,
dónde irán
esos guapos
la
polvareda.
Vidita de mi
vida,
dijo
Taboada,
si esta
guerra la pierdo
no cargo
espada.
Vidita de mi
vida,
dijo
Navarro,
a la plaza
muchachos
que no hay
cuidado.
C) Versión de Malli, Catamarca. Tomada de don Juan Bautista Fuentes, 80 años de edad en
1921. Esta se llamaba Chilena de Varela.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
que se va el
cura Campos
la
polvareda.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
valientes
militares
rompan
trincheras.
A la carga,
a la carga,
dijo
Elizondo,
que se va el
cura Campos
con Arredondo.
D) Versión de Huaco, Catamarca. Tomada de don Segundo Acosta, de 75 años en 1921.
Se la conoce como Cueca de Varela.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
ya se van
los jujeños
la
polvareda.
A la carga,
a la carga,
dijo
Chumbita,
a mí no se
me escapa
niña bonita.
A la carga,
a la carga,
dijo
Arredondo,
rompamos las
trincheras
de dos en
fondo.
A la carga,
a la carga,
dijo
Guayama,
si no
entramos hoy
será mañana.
E) Versión de La ramadita,
Catamarca. Tomada de don Loreto
Verón, de 75 años en 1921. Se la conoce como Cueca de los tiempos
revolucionarios.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
ya se van
los jujeños
la
polvareda.
La
polvareda. sí,
dijo
Elizondo,
vámonos a la
carga
de dos en
fondo.
De dos en
fondo, sí,
dijo Guayama,
vámonos a la
carga
que ya no
hay nada.
Remate:
Ciego de
tanto amarte
salgo a
buscarte.
F) Versión de Santa María, Catamarca.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
marchen los
laguneros
paren
bandera.
Paren
bandera, sí,
dijo
Elizondo,
marchen los
laguneros
de dos en
fondo.
De dos en
fondo, sí,
dijo
Chumbita,
a mí no se
me escapa
niña bonita.
Arrúgale los
vuelos
con el
pañuelo.
G) Versión de Yanopongo, Tucumán. Tomada de doña María Ferreyra de López, de 105
años en 1921.
La zambita'e
Varela
es muy
sencilla
trajeron los
mineros
de
cabecilla.
H) versión de El Paso, Tucumán. Tomada de don Eustaquio Cabezas, de 92
años en 1921. El legajo dice al comienzo "Los soldados de Varela
cantaban".
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
marchen los
laguneros
rompan
trinchera.
A la carga,
a la carga,
Dijo Elizondo,
marchen los
laguneros
de dos en
fondo.
A la carga,
a la carga,
dijo
Guayama,
marchen los
laguneros
guerra
ganada.
I) Versión de Santiago y de La Banda. No hay informantes. Título: Zamba de Vargas.
Danza.
Batallón de
Varela,
Pozo de
Vargas,
aquí tiro
sus líneas
Manuel
Taboada.
..........................
..........................
Si esta
guerra no gano
no cargo
espada.
A la carga,
a la carga,
dijo
Elizondo,
batallón
colorado
de dos en
fondo.
A la carga,
a la carga,
dijo
Taboada,
batallón
colorado
metele bala.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
ya se van
los jujeños
la
polvareda.
A la carga,
a la carga,
dijo
Chumbita
a las niñas
bonitas
que están
solitas.
j) Versión de Río Hondo. Tomada de don Martín Sosa, 74 años en 1921.
A la carga,
a la carga,
dijo Varela,
salgan los
laguneros
rompan
trincheras.
Rompan
trincheras, sí,
vamos al
verde,
porque las
esperanzas
nunca se
pierden.
A la carga,
a la carga,
dijo
Taboada,
si no gano
esta guerra
tiro
mi espada.
Tiro mi
espada, sí,
vamos al
verde,
porque las
esperanzas
nunca se
pierden.
K) Versión de Cuyoj, Santiago del
Estero. Título: En la batalla de Vargas.
A la carga,
a la carga,
gritó Taboada,
si esta
guerra la pierdo
no cargo
espada.
L) Versión
de El Mistol, Tucumán, por Toribia O. de Trejo, 65 años en 1921.
Título: Chilena de Vargas.
A la carga,
a la carga,
dijo
Paunero,
a derecha e
izquierda
rompan el
fuego.
En el Pozo
de Vargas
no hay
aguardiente
porque los
argentinos
fueron
valientes.
LL) Versión de la ciudad de Salta. No hay informante. Título: La zamba de Varela.
Preguntale a
Varela
si tiene
ganas
de bailar la
chilena
en
"Pozo i Vargas".
A la carga,
a la carga,
dijo
Chumbita,
aura no se
me escapa
niña bonita.
En la plaza
de salta
se oyeron
ayes
porque don
Peque Frías
vendió los
valles.
M) Versión de Vinalito, Jujuy. Título: Cueca de las dos vueltas. Tiempo de las montoneras.
Preguntale a
Varela
qué es lo
que baila,
si baila la
chilena
del Pozo e
Vargas.
Del Pozo e
Vargas, sí,
dijo
Cornejo,
a la carga,
muchachos
que ya no
hay riesgo.
Que ya no
hay riesgo, sí,
dijo
Chumbita,
que a mi no
se me escapa
niña bonita.
Negrita de
mi vida
dice Varela,
a la carga
muchachos,
rompan
trincheras.
Rompan trincheras,
sí,
dijo
Elizondo,
aura pues
"laguneros'
de dos en
fondo.
De dos en
fondo, sí,
dice
Guayama,
a la plaza
muchachos
tengamos
fama.
N) Versión de La Pucarita, Jujuy (sin informante) y de Florencia, Jujuy. Tomada
de don Pedro Burgos, 70 años en 1921. Título: Tiempo de Varela.
A la carga,
a la carga
dijo Varela,
atropellan
trincheras
la gente
laguneña.
A la carga,
a la carga
dijo
Elizondo,
atropellen
trincheras
de dos en
fondo.
A la carga,
a la carga
dijo
Chumbita,
que a mí no
se me escapa
niña bonita.
En la plaza
de salta
se oyen los
ayes,
porque don
Peque Frías
vendió los
valles.
Arriba,
arriba
todos a caballo,
a correr los
varelistas
de la
banda'el Pilcomayo.
Conclusión
Digamos a modo de especulación que,
dado que la zamba como género musical tiene como antecedente la zamacueca
chilena, es probable que la melodía de la luego llamada Zamba de Vargas haya
sido conocida en Catamarca y La Rioja antes que en Santiago. No debería
sorprender, entonces, que el mayor José Brizuela, siendo de Catamarca, la
tocara con su banda ante la orden de alguno de los Taboada de tocar algo para
animar a sus tropas, ya sea una chacarera o un gato, como se dice.
No estaría de más imaginar o sugerir
que lo atractivo de su melodía haya atraído la atención de los santiagueños
durante la batalla, quienes luego la llevarían a Santiago a su retorno de La
Rioja. De ahí sale la versión de don Andrés Chazarreta. Lo mismo pasaría en La
Rioja, aunque aquí el proceso podría decirse que fue de afianzamiento de algo
ya conocido y popular al momento de la batalla. Esta sería la versión de Luis
Peralta Luna. Luego vinieron obviamente las letras que la propia batalla
inspiró. Conjeturas, nada más.
Ahora bien, qué podemos decir del título de esta pieza musical. Dado que está
probado que musicalmente la zamba argentina es producto de la evolución de la
zamacueca chilena ya transformada en cueca, estimamos que el proceso se dio de
la siguiente manera. Lo que entró de Chile musicalmente fue la cueca, a la que
los paisanos la identificaban simplemente como "chilena". Lo que el
mayor Brizuela conocía junto a su banda catamarqueña y tocó en la batalla era,
entonces, esa cueca lenta identificada con tal nombre: simplemente una
"chilena".
Pasada la batalla y ya popularizada después de la pelea, pasó seguramente a ser
mejor identificada como la "Chilena de Varela" o "Cueca de
Varela". Con el tiempo, cuando la cueca dejó de ser tal para transformarse
en zamba, la cueca o chilena pasaron simplemente a llamarse "Zamba de
Varela", que es como se la conocía en Catamarca y La Rioja. A su vez, el
título variado de algunos de los versos o letras que Carrizo recogió de los
ancianos en 1921 apoyaría esta interpretación de la evolución del nombre; de
cómo llegamos hoy a la Zamba de Vargas.
Llegada a Santiago la melodía, imaginamos que no habrían sido aceptables tales
nombres para los taboadistas, y quizás por eso pasó a llamarse "Zamba de
Vargas". Con el tiempo este último nombre es el que prevaleció, quizás por
razones mercantilistas.