Cardenal brasilero Claudio Hummes

"La Iglesia debe ser capaz de dar nuevas respuestas"

viernes, 24 de febrero de 2017 · 18:05

"La Iglesia debe acompañar a la historia, no puede quedarse parada o volver atrás. La Iglesia debe ser capaz de dar respuestas." Así habla el cardenal brasileño Claudio Hummes, que lleva al cuello una cruz de plata idéntica a la de Francisco, con la imagen del buen pastor. "Me la regalaron en los años 90, mucho antes de que se hiciera famosa con el Papa", dice, capuchino de por medio. Gran elector de Jorge Bergoglio en el cónclave de 2013 y conocido por haberle dicho, el día de su elección, "no te olvides de los pobres", el arzobispo emérito de San Pablo viajó a Roma para dirigir un seminario sobre el derecho humano al agua que comenzará hoy en el Vaticano.

Organizado por la Cátedra del Diálogo y de la Cultura del Encuentro, espacio académico plural de la Argentina inspirado por el Papa y la Pontificia Academia de Ciencias, el fin del seminario es "dialogar, discutir, divulgar, formar opinión pública y ayudar a encontrar caminos para que el derecho humano al agua sea reconocido, promovido y defendido", dijo Hummes.

"El derecho humano al agua, el acceso universal al agua potable, la preservación de las aguas, la no contaminación son una cuestión fundamental no sólo en América latina, sino también en el mundo. Hay gente que tiene dificultades de acceso al agua, regiones que se desertifican, que sufren sequías, por ejemplo en el nordeste de Brasil y otras regiones, como la Amazonia, que tiene muchísima agua, es uno de los mayores reservorios de agua del planeta, pero no hay una política suficiente para preservar esa agua. Por eso es importante que haya un diálogo entre muchos especialistas que trabajan en este campo, como también con la Iglesia Católica, a partir de la encíclica del Papa, Laudato si', científicos, funcionarios gubernamentales, gente de los sindicatos del agua, trabajadores del agua", agregó el cardenal Hummes, presidente de la comisión episcopal para la Amazonia y de la Red Eclesial panamazónica y presidente emérito de la Congregación para el Clero, de 83 años.

-Usted es muy cercano al Papa, que el 13 de marzo va a cumplir cuatro años en el cargo. ¿Cómo ve su pontificado?

-Mi evaluación es que es un pontificado extraordinario, excelente, que hace avanzar a la Iglesia, caminar, y eso sobre todo hoy es muy importante porque la historia camina muy rápido, se dinamizó mucho. Y la Iglesia debe acompañar a la historia, no puede quedarse parada o volver atrás. Tiene que seguir adelante. Y este papa nos muestra no sólo que esto es posible, sino que es necesario. Para ser más fieles a Jesús debemos acompañar a la historia. Y él nos muestra muchos caminos. La Iglesia debe ser capaz de dar respuestas nuevas a las preguntas nuevas que nacen con los cambios de la historia. No sólo los católicos aprecian al Papa, el mundo lo aprecia. Mucha gente dice "yo no soy católico, no soy creyente, pero este papa para mí es una luz". Yo estoy muy feliz con este papa y creo que todos los católicos debemos darle nuestro apoyo para que pueda seguir con este pontificado y para que pueda hacer las reformas que se propone.

-El 4 de febrero pasado en las calles de Roma aparecieron afiches en contra del Papa... ¿Qué piensa de la resistencia que enfrenta?

-La Iglesia no es una uniformidad, es unidad en la diversidad. La palabra diversidad es muy importante, pero no quiere decir división, porque la división rompe, crea cismas, es inaceptable. Hay que caminar juntos. Cuando hay un proceso de avance, de reformas, siempre hay resistencias.

-Estuvo viviendo en Santa Marta en los últimos días. ¿Cómo lo vio al Papa?

-Muy sereno, muy tranquilo. Él es un hombre que tiene una espiritualidad muy profunda y un discernimiento tranquilo, sereno, de las cosas.

 

Fuente: La Nación 

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