martes 5 de mayo de 2026
Fue operada en el hospital San Juan Bautista

Una paciente recupera la visión tras una cirugía compleja

La mujer de 40 años había perdido la visión por una infección severa luego de tratarse en Córdoba. Ahora se recupera.

El Hospital Interzonal San Juan Bautista realizó un trasplante de córnea de características inéditas en el sistema público provincial, en una paciente de 40 años que había perdido la visión tras una grave infección ocular. La intervención, de alta complejidad y riesgo, permitió que la mujer vuelva a ver en el postoperatorio inmediato, marcando un hito para la medicina local.

La paciente presentaba una perforación corneal producto de una infección micótica severa que había dañado el ojo de manera profunda. Según explicó el jefe del equipo de trasplantes, doctor Carlos Ferreira, se trataba de un caso límite: “Era una paciente con ceguera. Le explicamos que el pronóstico era muy reservado y que lo peor que podía pasar era que siguiera igual”.

La cirugía consistió en un trasplante de córnea de espesor total conocido como queratoplastia penetrante, pero con una dificultad adicional: el ojo presentaba múltiples adherencias internas y un alto nivel de vascularización, lo que incrementaba los riesgos quirúrgicos. “No era una cirugía limpia, había muchas adherencias y sangrado. Fue un procedimiento muy complejo”, detalló el especialista.

El tejido implantado provenía de una donante joven de la provincia de Santa Cruz, lo que favoreció la calidad del trasplante. La provisión se realizó a través del sistema coordinado con el organismo provincial de ablación e implante, un eslabón clave para este tipo de intervenciones.

Pese al escenario adverso, la evolución fue positiva. “A las pocas horas de la cirugía, la paciente ya estaba sin dolor y comenzó a ver. Hoy el ojo está evolucionando bien y recibió el tejido de manera favorable”, indicó Ferreira, aunque aclaró que los trasplantes pueden presentar rechazo en cualquier momento, por lo que será fundamental el seguimiento médico.

El profesional también destacó la decisión de la paciente de someterse a una intervención de estas características en el sistema público, luego de haber consultado en otra provincia donde no se le ofreció una alternativa quirúrgica. “Fue un acto de confianza muy grande. Son cirugías riesgosas y no todos los equipos las realizan”, señaló.

En la misma línea, remarcó que no todos los casos de ceguera tienen solución, pero que este tipo de procedimientos representan, en muchos pacientes, la única posibilidad de recuperar la visión. “A veces hay un poco de ciencia, un poco de experiencia y también algo de suerte. Lo importante es que pudimos ofrecer una alternativa”, sostuvo.

El equipo estuvo integrado por los doctores Carlos Ferreira, Juan Carlos Casasnova, Alejandro Vásquez, Cristian Ruarte y Pablo Bustamante, junto a personal de distintas áreas del hospital, en un trabajo interdisciplinario que permitió concretar la intervención.

Desde el Servicio de Oftalmología destacaron además la importancia de la donación de órganos y tejidos. “Es el primer paso de toda esta cadena. Sin donantes, estas cirugías no serían posibles”, subrayó Ferreira.

La paciente continuará con controles periódicos y no se descarta una nueva cirugía, ya que durante la intervención se detectó la presencia de cataratas. Aun así, el resultado inicial abre una expectativa favorable y posiciona al sistema público de salud de Catamarca frente a nuevos desafíos en el campo de los trasplantes.

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