El fiscal de Instrucción Móvil de Lucha contra el Narcotráfico de las sedes judiciales de Villa Carlos Paz, Cosquín y Cruz del Eje, Raúl Ramírez, fue imputado el viernes pasado por el juez de Control N° 3, Agustín Cafferata, en el marco de la investigación por la supuesta desaparición de droga de una dependencia oficial del norte cordobés.
La imputación que pesa ahora sobre Ramírez es por los presuntos delitos de “incumplimiento de la obligación de promover la persecución y represión, encubrimiento por omisión de denuncia, agravado por la calidad de funcionarios públicos y abuso de autoridad”.
La información fue confirmada este lunes por fuentes judiciales, quienes reconocieron que el juez hizo lugar al requerimiento del fiscal Juan Pablo Klinger, quien tiene a su cargo la causa por la desaparición del cargamento.
En grado de sospecha, Klinger estableció que Ramírez habría formado parte de un concierto de voluntades delictivas porque habría tomado conocimiento sobre la desaparición de 350 gramos de cocaína y de 158 gramos de marihuana y no habría perseguido ese delito. La droga había sido secuestrada por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA).
Al tener fueros por ser funcionario de la Justicia, Klinger no lo puede investigar. Por eso, la fiscalía le requirió al juez de Control que realice los procedimientos.
En los próximos días, Ramírez deberá sentarse frente al juez y acceder a la etapa indagatoria, donde podrá dar explicaciones sobre las acusaciones que se le endilgan, según las fuentes consultadas.
Las justificaciones de Klinger se basan en que luego de analizar la evidencia recabada pudo concluir que hay razones para sospechar que el funcionario, junto con su secretario, Patricio Bazán, y el jefe de la brigada de la FPA de Cruz del Eje, Mauricio Oyola (ambos ya imputados y en libertad), habrían tomado conocimiento de la sustracción de los estupefacientes secuestrados.