martes 9 de agosto de 2022

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
Editorial

Un derecho universal

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a El Ancasti. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
27 de abril de 2022 - 01:15

Después de haberse discontinuado durante el gobierno de Cambiemos, el programa Conectar Igualdad ha vuelto a funcionar, propiciando la entrega de netbooks a estudiantes del nivel secundario. El aporte, aunque valioso para los chicos que de otro modo no podrían acceder a una computadora personal, resulta todavía insuficiente para ese sector social de mayor vulnerabilidad porque carecen de conectividad en sus hogares, y porque la gran mayoría de los establecimientos escolares, incluso de grandes ciudades, padecen problema similar.

La falta de acceso a internet es un déficit que se advirtió con mayor nitidez a partir del inicio de la pandemia de Covid-19, cuando las clases se volvieron virtuales por necesidad. Un relevamiento realizado por UNICEF revela que en junio de 2020, es decir, apenas tres meses después de declarada la pandemia, un 30 por ciento de las niñas, niños y adolescentes de la Argentina no tenía acceso a internet domiciliario, y un 52 por ciento no tenía computadora para usos escolares. Con el correr de las meses la situación fue mejorando, pero a un nivel muy lejos todavía de lo óptimo. En mayo de 2021 los chicos sin acceso a internet eran un 19 por ciento y un 15 por ciento en octubre. Al mismo tiempo, los alumnos sin computadoras bajaron al 47 y al 42 por ciento en esas fechas.

El informe, que se denomina “El Impacto de la Pandemia Covid-19 en la educación de niñas, niños y adolescentes” sostiene que los hogares que no disponen de dispositivos electrónicos o bien no cuentan con conectividad domiciliaria son aproximadamente 1.750.000. En ellos viven 2.730.000 niñas, niños y adolescentes de 3 a 17 años.

El estudio de Unicef consigna también que la región NOA, en donde se encuentra Catamarca, es la que presenta menor cantidad de hogares con computadoras para realizar tareas y acceso a internet domiciliario: apenas un 35 por ciento, contra el 60 de la Patagonia, el 54ª de la Región Pampeana, el 52 de AMBA y Cuyo y el 41 del NEA. El promedio del NOA, sin embargo, mejora en la cantidad de hogares con celular (ocupa, junto con el AMBA el primer lugar con el 21 por ciento).

Otro dato del informe, revelador del impacto de la pandemia en la educación, es el que indica que en el 2,5% de los hogares al menos una o un estudiante abandonó la escuela durante el ciclo lectivo en curso. Las regiones del NOA y el NEA son las más afectadas por esta problemática: 5% y 4% de hogares con estudiantes desvinculados, respectivamente. En el caso del NOA, el doble del promedio nacional.

Si la pandemia dejó al descubierto el impacto negativo que tiene la falta de conectividad en vastas regiones de la Argentina y entre los grupos sociales más vulnerados, la pos pandemia, que ya se vive aunque no haya una declaración formal de extinción de la etapa, deberá servir para que haya políticas activas orientadas a dotar del servicio de internet, que hace mucho tiempo se convirtió en un derecho universal, a toda la población.n

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
los policias negaron haber maltratado a diego pachao

Te Puede Interesar