domingo 26 de mayo de 2024
Hoy se realizaría la indagatoria

Ultraje en Av. Alem: el adolescente pudo denunciar la agresión

Sucedió el domingo a la madrugada. El sindicado sería indagado por intento de "abuso sexual con acceso carnal".

El sospechoso de agredir sexualmente a un adolescente de 17 años pasó a calidad de detenido y hoy sería indagado. La presunta agresión sexual habría ocurrido en la madrugada del domingo último en la zona este capitalina. Ayer el chico pudo contar su versión y realizar la denuncia penal pertinente. Actualmente, el caso es investigado por el fiscal de Instrucción de Segunda Nominación, Laureano Palacios, quien podría imputar por “abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa”.

Por tratarse de un delito de instancia privada con un adolescente como víctima se reservan algunos datos para resguardarlo, habida cuenta de que el sospechoso sería conocido. De acuerdo con información a la que pudo acceder El Ancasti, el ultraje habría ocurrido en una casa abandonada en Avenida Alem al 200. El sospechoso habría aprovechado su condición de persona cercana del adolescente para agredirlo. Pese a sus presuntas intenciones, la agresión no se habría consumado porque el chico pudo escapar de esa situación. Sin embargo, habría permanecido en estado de shock durante varias horas. Por ello debió ser asistido por profesionales en Salud Mental. Ayer al mediodía pudo poner en palabras la experiencia vivida y realizar la denuncia penal correspondiente.

En un primer momento tomó intervención la fiscal de Instrucción de Tercera Nominación, Gabriela De Marcos, quien junto con su secretario Luis Córdoba Andreatta trabajaron en el lugar del hecho de manera coordinada con personal policial y de la Unidad Judicial N° 3, y se tomó una serie de medidas. La fiscal De Marcos ordenó que se resguarde el lugar del hecho y que se realice la inspección ocular; convocó a peritos de la Dirección General de Criminalística. También ordenó la inspección corporal del sospechoso, el secuestro de la ropa del sindicado y la toma de testimonio a otro chico que es vecino de ambos, entre otras medidas.

Desde ayer, el fiscal de Instrucción de Segunda Nominación, Laureano Palacios, está a cargo de la investigación. La decisión se tomó debido a que De Marcos fue nombrada en otro cargo en el Poder Judicial (ver página 11). Actualmente Palacios subroga en esa Fiscalía, que se encuentra de turno en el Distrito Este.

Delito

En octubre de 2018, tras una modificación en el artículo 72 del Código Penal Argentino (CPA), se convierten en carácter de orden público los delitos sexuales contra chicos y chicas. De esta manera, la acción ante la Justicia podrá ser iniciada por cualquier persona y el Estado, a través de los fiscales, estará obligado a llevar adelante las investigaciones correspondientes. Es decir, se elimina el requisito de la denuncia de los representantes legales del niño, niña o adolescente como condición para proceder.

Ante una sospecha o conocimiento de un abuso a un niño, niña o adolescente se debe denunciar. La Línea 102 de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes funciona como vía para canalizar las denuncias. El servicio funciona las 24 horas, los 366 días.

El abuso sexual en la infancia (ASI) es una de las formas más extremas de violencia que niños, niñas y adolescentes pueden sufrir. No obstante, el dato más importante que advierten los profesionales en esta temática es que en la gran mayoría de los casos se trata de abusos sexuales intrafamiliares: padre, abuelo, hermano, tío o primo son los principales sospechosos.

El victimario realiza un abuso de poder. A través de diversos mecanismos de manipulación y amenaza, quien abusa genera en la víctima un sentimiento de culpa y vergüenza. Es por ese motivo que quienes lo sufren pueden tardar mucho tiempo, incluso años, hasta que pueden poner en palabras lo que les sucedió.

A la vez, se destacó que la vulnerabilidad en estos casos reside en el hecho de que chicos y chicas, por su inocencia, condición física o sexual no comprenden la criminalidad de los ultrajes, más aún cuando el agresor es padre o un familiar cercano. “Estos agresores se aprovechan del amor y la confianza. Niños, niñas y adolescentes advierten que algo malo está sucediendo; suelen reprimir los recuerdos y tienden a normalizar o tolerar aquellos actos degradantes y tortuosos, quedando atrapados en un círculo de silencios y secretos familiares”, explicaron.

En este sentido, se destacó que muchos chicos y chicas víctimas de abuso sexual o violencia intrafamiliar no reaccionan porque han normalizado estos ultrajes. El agresor cohíbe mediante el miedo y culpa, sumado al estado de indefensión que los invade. Normalmente, el silencio no suele estar dado por un único hecho sino por varios hechos y agravados”, detallaron.

Seguí leyendo

Te Puede Interesar