Según la Policía Minera, los encargados de la litífera china Zijin-Liex, que explota el proyecto Tres Quebradas en Fiambalá, fueron reticentes a la inspección que se realizó ayer a raíz del conflicto por el despido de varios empleados.
Según la Policía Minera, los encargados de la litífera china Zijin-Liex, que explota el proyecto Tres Quebradas en Fiambalá, fueron reticentes a la inspección que se realizó ayer a raíz del conflicto por el despido de varios empleados.
La hostilidad fue tal que los inspectores debieron recurrir a la fuerza pública para poder ingresar a la planta de la firma y hacer su trabajo.
“Al llegar a la planta de proceso, por instrucciones del personal de la empresa Zijin, nos prohibían el ingreso. Para poder ingresar se solicitó el auxilio de la fuerza pública”, dice el acta de fiscalización, que da cuenta además de “desvíos” empresarios que, a criterio de los inspectores, deberían ser sancionados.
Los agentes de la Dirección Provincial de Promoción y Responsabilidad Social no pudo hacer los controles que le correspondían porque fue recibido solo por “personal extranjero”, lo que configura una transgresión por parte de la firma.
En una de las oficinas, “el personal de la empresa concesionaria demostró falta de respeto y empatía a la autoridad y a los presentes, por lo que se procedió a retirar del sitio sin poder concluir con el acta correspondiente”.
La conducta de los encargados de Zijin-Liex afirma la hipótesis de que la empresa considera el área de Tres Quebradas como una especie de consulado chino exento de monitoreos oficiales.
Esta impresión comenzó a afianzarse cuando se conocieron los motivos de los despidos que detonaron el conflicto, que habrían sido en realidad una represalia porque los cesanteados participaron de una reunión con las flamantes autoridades de la Municipalidad de Fiambalá en la que se trató la creación de un área específica destinada a controlar el desempeño de las mineras en todos los aspectos, incluido el ambiental.
"La idea es fortalecer nuestra situación local frente a la industria minera. Que los proveedores puedan vincularse y ser proveedores directos, además de controlar las relaciones con los gremios y fortalecer la situación de los empleados dentro de las empresas mineras, entre otros ámbitos. Buscamos reglamentar y controlar, no solo la industria metalífera, sino que también controlar la extracción de áridos y piedras semipreciosas", explicó la secretaria de Vivienda del municipio, María Soledad Ocampo.
Las facultades que el intendente Raúl Úsqueda y los concejales pretenden asignarle a esta nueva repartición municipal han de caerle como patada al hígado a los orientales, que mantenían muy armónicas relaciones con la gestión de la exintendenta Roxana Paulón.
Aparte del personal enviado por el Ministerio de Minería y los policías que debieron procurarles el acceso a la planta de carbonato de litio, de la inspección de ayer participaron autoridades municipales de Fiambalá, la presidenta del Concejo Deliberante y representantes de los sindicatos AOMA y UOCRA.
A diferencia de lo ocurrido en conflictos anteriores, en esta oportunidad la controversia comienza a escalar y coloca a Zijin-Liex en una posición muy incómoda por la visibilidad.
El diputado Hugo Ávila dijo que Tres Quebradas "parece una zona de colonia de la República Popular China" y consideró "importante que se establezca una mesa de diálogo y control permanente de la Dirección de Inspección Laboral para frenar los abusos chinos".
“¿Cuáles son las reglas de la Provincia para cuidar a los trabajadores? ¿Cuáles son las condiciones que se pretenden imponer a los inversores extranjeros si no se puede controlar a las empresas que ya operan en Catamarca?”, preguntó por su parte la diputada radical Natalia Herrera.