La Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (FECOBA) expresaron su preocupación ante las cargas impuestas por el bono obligatorio de fin de año de 24.000 pesos para trabajadores del sector privado, con ingresos netos de hasta tres salarios mínimos y la capacidad que tengan las pymes para cumplir con las mismas.
Si bien reconocen la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores y la necesidad de recuperación, también entienden que el ámbito donde debe discutirse es dentro de las paritarias, muchas de las cuales aún siguen abiertas y en discusión. Este mismo conjunto de razones fueron esgrimidas ayer por Daniel Funes de Rioja, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Adicionalmente para el sector de ventas minoristas, la carga para las empresas se da en medio de un contexto complejo con meses de ventas minoristas en baja y en un período particular donde ya de por sí es exigente financieramente hablando con el pago de la segunda cuota del aguinaldo.
Alfredo González, presidente de CAME, expresó que "es claro que nuestros colaboradores perdieron poder adquisitivo por la inflación. Pero el marco correcto para recuperarlo son las paritarias".