Tras el proyecto presentado por el libertario Diego Figeroa, el debate sobre el trabajo informal en el Poncho sumó un nuevo capítulo con el cruce pero ahora con Pedro Saracho, referente del Partido Obrero.
Tras el proyecto presentado por el libertario Diego Figeroa, el debate sobre el trabajo informal en el Poncho sumó un nuevo capítulo con el cruce pero ahora con Pedro Saracho, referente del Partido Obrero.
Saracho salió con dureza a cuestionar la iniciativa y la calificó como “una aberración”. Según el dirigente, la propuesta representa “otro ataque contra los sectores populares que sobreviven como pueden en medio de la crisis”. En declaraciones, sostuvo: “Mientras el gobierno nacional y sus aliados descargan el ajuste sobre los trabajadores, ahora también quieren perseguir a las familias que aprovechan el Poncho para hacerse unos mangos vendiendo comida o cuidando autos. Es un nivel de crueldad social enorme”.
El referente del Partido Obrero remarcó que miles de catamarqueños esperan cada edición de la Fiesta del Poncho para reforzar ingresos “Los libertarios hablan de libertad, pero quieren dejar sin trabajo al que vende una tortilla o cuida un auto para poder comer. Defienden la libertad de los grandes empresarios, pero le caen con todo al laburante pobre”, disparó.
Saracho también cuestionó que se busque avanzar contra los trabajadores informales mientras “nadie toca a los grandes grupos económicos que se llenan de plata con la crisis”. Y agregó: “En vez de perseguir a quienes rebuscan el mango, deberían garantizar trabajo genuino, salarios dignos y asistencia para las familias que están siendo golpeadas por el ajuste”.
El concejal libertario Diego Figueroa respondió a través de un comentario en redes sociales. “En tu análisis me das la razón. El problema NO son los que realmente trabajan de cuida coches, a ellos se los expulsa a la calle. El problema es que un puñado de privilegiados, amigos del poder, ya tienen ‘PRE’ concesionado ‘SUS’ habituales lotes para trabajar los estacionamientos. Estos subcontratan laburantes y pasan a la noche a retirar la recaudación. Misma mecánica se usa para los comerciantes puesteros, gastronómicos, etc. Todo en el municipio es oscurantismo y falta de transparencia”, escribió.
Saracho no tardó en responder. “No Diego. Vos partís de un análisis leguleyo y abstracto. ‘La calle es libre, por eso nadie tiene que cobrar’. Como salida impulsás una norma de prohibición y represión contra quienes trabajan cobrando estacionamiento”, señaló.