Salud Mental detectó angustia y temor a estar solos en Laguna Blanca
La comunidad supo refugiarse ante el viento zonda que destruyó sus viviendas, pero ahora temen que la gente que los ayuda se vaya del lugar.
El equipo de Salud Mental del Ministerio de Salud viajó a Laguna Blanca, donde realizaron intervenciones con el equipo que recorrió y dialogó con los vecinos. Durante el proceso pudieron detectar una serie de necesidades y conocer a los adultos mayores, niños, adolescentes y personas con discapacidad. Detectaron que mucha gente tiene miedo, está angustiada y sobre todo temen quedarse solos con los días y que vuelva a ocurrir. Ante la situación, adelantaron que realizarán un informe en detalle para conocer cómo seguir asistiendo. Ayer, otro equipo de Salud Mental viajó a la zona.
Roxana Vega, directora de Atención Integral de Salud Mental, destacó que “se organizaron encuentros en los refugios o centros comunitarios; estos espacios están diseñados para la contención, que permiten que las personas compartan sus experiencias, miedos y esperanzas en un entorno seguro. Es importante recordar que estas sesiones no son terapéuticas, sino un primer paso para fortalecer el tejido social”.
“La asistencia fue en domicilio, casa por casa. Se escucharon muchos relatos de la familia, de lo que habían vivido. Y lo que pudimos identificar son situaciones que ameritaron un abordaje individual. Así que se les brindó también en el Zoom de Laguna Blanca un espacio a varias personas para poder conversar.
Y vimos la necesidad de que la intervención debía continuar. Así que hoy subió otro equipo. Ayer estuvo el equipo de Belén, que también cuenta con un servicio de salud mental.
Todos los días se está brindando la asistencia permanentemente, hemos detectado principalmente la angustia por lo vivido, la incertidumbre de cuánto tiempo va a costar poder reconstruirse. También otras problemáticas que vienen de vieja data, que también estamos trabajando justamente con el equipo acá en Capital de cómo poder abordar cuestiones que tienen que ver con violencia intrafamiliar, ingresos bajos en cuanto a lo económico, que también son factores que influyen en la salud mental de la comunidad.
Y la idea es poder hacer un informe para poder compartirlo con otros ministerios y ponerlos al tanto de la necesidad de un abordaje integral que permitan modificar estas problemáticas en la comunidad. Pero también a mí me gustaría rescatar que hemos notado que es una comunidad muy resiliente, una comunidad donde prevalece la ayuda mutua. Hemos visto vecinos reconstruyendo casas de otros”, destacó Vega.
Remarcó que además de la solidaridad entre pares, los habitantes son la primera línea de acción, son quienes se organizan y deciden cómo seguir. Pero ante la falta de descanso fueron los equipos Salud Mental quienes introdujeron la pausa, el descanso y el delegar funciones, sobre todo a los adultos y adultos mayores, quienes son muy respetados en la comunidad.
En cuanto a los jóvenes, Vega dijo que al igual que los adultos hay mucho miedo, llanto y manifestaron el tema de los daños en la escuela.
“Las infancias mencionan todo el tiempo lo de su escuelita que está rota, que eso les da tristeza, que cuánto tiempo faltará para que eso se pueda arreglar, para que puedan volver. La escuela para mí es un punto de referencia en cuanto a la contención para los niños y niñas que me parece que hay que tenerla en cuenta, tomarla y, bueno, poder ver la forma de que ese espacio a la brevedad pueda estar más reconstruido para que sea un lugar en el que los niños puedan ir volviendo, de a poco, para que puedan también retomar algo de la normalidad. Ellos a fines de agosto tienen programado el regreso a clases.
En cuanto a los jóvenes están ayudando un montón, colaborando también con el resto de las personas, con la gente que también está yendo desde aquí, desde Capital. La verdad que es una comunidad increíble en cuanto a la organización, otra cosa que lo hablamos es que a pesar de que este evento no ha sucedido antes, han sido muy prudentes ellos, en cómo se han refugiado, en cómo han resistido y permanecido en sus hogares sin exponerse al peligro. Eso también ha evitado de que hoy no tengamos que lamentar pérdidas mayores”, expresó Roxana Vega.
Finalmente, agregó que la decisión es seguir asistiendo a la gente de Laguna Blanca.
“La comunidad también, algo que nos ha solicitado es que no quieren quedarse solos, no quiero que dentro de poco todos se retiren y nadie quede asistiendo, es lo que dicen. Así que me parece que hay que oír eso y trabajar, fortalecer el vínculo para que la asistencia sea permanente para la comunidad”.