domingo 1 de febrero de 2026
La NN

Rugido entre montañas

Hablar de la banda andalgalense es recorrer un camino de grandes canciones, lucha y convicción política.

Es finales del noviembre del 2025. Vientos huracanados surcan la ruta 46 y Andalgalá está más cerca. Atrás quedó esa recta interminable bajo la mirada vigía del Ambato. Ahora se erige el estoico Aconquija.

“Eso pasa cuando están cerca de La Chilca”, nos dijo alguien cuando le contamos del viento que hizo sacudir el auto. Fue como si un portón fuera dejado abierto entre las montañas. La Chilca no es otra que la cuesta respetada por ese camino de ripio y de cornisa que conecta Andalgalá con la bella Aconquija.

La NN nació en el 2002 con la montaña como testigo, entre siestas solitarias. Cuatro changos comenzaban a darle forma al proyecto entre paredes, espectadoras privilegiadas de la gestación de una de las grandes bandas de la región.

Jorgito Ramos es el baterista de la banda y fue entrevistado por Revista Express para hablar acerca de la historia, los comienzos, las convicciones y cómo es hacer rock en el norte.

“En febrero del 2002 hemos establecido el comienzo de la banda, pero meses antes ya veníamos juntándonos. Estamos por cumplir 24 años”.

La banda puede jactarse de algo que pocos pueden hacerlo: conservan la misma formación desde sus comienzos. “En un momento tuvimos de integrante a un amigo que queremos muchísimo, Renzo Cecenarro, que después se fue a vivir a otros destinos. Después continuamos los cuatro: Shaggy Maidana en la voz, Martín Cecenarro, en la guitarra, Diego “Eu” Vallejos en bajo y yo en la batería”.

¿Por qué La NN?

“Por aquellas primeras presentaciones que hicimos como banda teníamos distintos nombres. Habíamos comenzado a crear canciones, tocar covers, pero no teníamos un nombre definido para la banda, hasta que un amigo le dice a Shaggy: “Bueno, si no tienen nombre pónganle La NN”, en alusión a la sigla en inglés “No name”, y nos pareció bastante lindo, novedoso quizá para una banda de rock”.

“También con el paso de los días le fuimos encontrando un sentido social, cultural y politico al nombre de la banda. Un NN es una persona, puede ser desaparecido, una persona que para el Estado y que para la sociedad no tiene identificación, ni nombre. Entonces, un poco en homenaje a todos aquellos desaparecidos, a todos aquellos desconocidos por el sistema y por el Estado le hemos encontrado ese sentido”, expresó el baterista.

La banda tuvo su pata heavy metal y la otra más rockera, entonces, las primeras canciones que salían de la sala de ensayo eran de Riff, Divididos, Metallica, Pappo, León Gieco, Los Redondos, Spinetta y de bandas internacionales. Los covers son el primer paso que dan las bandas, pero en esa etapa inicial comenzaron a darle rienda a sus primeras canciones propias.

“Para nosotros los covers eran como abrir un libro de enseñanzas y absorber todo ese aprendizaje, toda esa información que había en esas canciones”, relató.

La composición de los temas de La NN pasó primero por una etapa individual y posteriormente mutó a una creación colectiva. “Las canciones surgían de una manera muy personal. Cada uno en sus casas con una guitarra, escribiendo una letra o componiendo melodías y luego llevando la idea terminada a la sala de ensayo. Ahí, entre toda la banda aunábamos criterios para producir la canción y sacarla adelante. Ese fue el patrón compositivo de la banda por mucho tiempo”.

El quiebre se dio con el tercer disco de la banda, “Donde la montaña”.

“Experimentamos una composición más colectiva. Nos pasó con la canción Las Crecientes, que pertenece a León Cecenarro. Es un poema de aproximadamente 1950 que rememora las crecientes de 1915 en Andalgalá, perteneciente a Javier Iturralde. León, del querido y recordado grupo Chelemín, musicaliza ese poema y nos entrega la letra con su melodía.

Era una canción bastante folk, muy bonita, y nosotros tuvimos que adecuarla a nuestro estilo, enmarcarla dentro del rock que hacíamos. En ese momento estábamos escuchando bandas progresivas y tratamos de volcar esa influencia en la canción: la introducción, las distintas partes. Ahí nos dimos cuenta de que componer colectivamente entre los cuatro comenzaba a funcionar muy bien”. No obstante, aclaró que coexisten las dos fòrmulas. “Cada uno es libre de componer en su casa, pero también implementamos la composición colectiva, y ambas nos resultan cómodas e interesantes”, expresó Ramos.

El vínculo con los consagrados

Grabar con Raly Barrionuevo y con Pablo “Polilla” Pino de Cielo Razzo, es un lujo que pocos pueden darse. Los andalgalenses lo consiguieron.

El primero grabó “Las crecientes” y contó Jorge que lo conocieron de las numerosas ocasiones que el artista fue a Andalgalá y en otros escenarios de la provincia y el país. “Es un artista que escuchamos desde muy chicos y con el tiempo fuimos forjando una relación, una pequeña amistad. Siempre fue un referente para nosotros, un faro compositivo, ideológico y político. Sentimos que abrazó muchísimo al pueblo de Andalgalá. Vino muchas veces, de manera desinteresada, a tocar en la plaza en el marco de la lucha contra la megaminería. A nosotros nos tocaba estar en la organización y logística de esos recitales y estábamos en contacto permanente con él”.

“Cuando surgió la idea de grabar esa canción, lo invitamos y aceptó. Grabamos en Desdémona, en el estudio de Córdoba. Recuerdo cuando leyó la letra y dijo que tenía la piel de gallina por lo que decía y por la melodía”.

Con el cantante rosarino pasó algo similar, ya que la banda fue a tocar en dos ocasiones a Andalgalá en el marco del festival La Perla Rock.

“Se generó una relación muy linda. Nos demostraron humildad y gratitud, y con Pablo Pino quedó una amistad hermosa. Él usaba remeras de La NN en sus shows, y para nosotros eso fue un gesto enorme”, recordó

“Cuando llegó Los Abismos (cuarto y último disco editado en 2020), lo invitamos a cantar Querida Nora, dedicada a Norita Cortiñas, una figura fundamental. La canción es un agradecimiento por su lucha, por su acompañamiento al pueblo de Andalgalá frente a la represión y la persecución. Pablo aceptó, grabó su parte en Rosario y quedó una canción muy especial”.

En el 2007 se registró uno de los hitos en la historia de la banda cuando les tocó participar de un festival contra la megaminería que se realizó en el microestadio cubierto de Argentinos Juniors y que contó con el sorpresivo cierre de La Renga. De esa movida también participaron El Bordo, Alejandro Medina, entre otros.

“Fuimos la primera banda en tocar. Lo más lindo fue compartir momentos con La Renga, charlar, jugar al fútbol, hablar de lo que pasaba en Andalgalá. Los fondos recaudados permitieron terminar de montar la radio comunitaria FM Algarrobo, que sigue funcionando”.

La banda tiene arraigada en sus letras y en sus acciones la premisa de sentar una posición crítica ante los conflictos sociales. El foco está puesto en el rechazo contra la mega minería extractivista contaminante, pero también acompañan otras luchas sociales.

“A nivel personal, me conmueven los artistas que expresan su posicionamiento ideológico y político. Para mí, ahí se completa la obra. Me emocionan artistas que se la juegan, de distintas generaciones, porque eso es lo que nos enseñaron los grandes referentes”, señaló.

¿Este posicionamiento les jugó en contra en el desarrollo de la banda?

“Respecto a la lucha antiminera, fueron más los frutos que las frustraciones. Sí hubo censura: una vez nos retiraron el sonido horas antes de un recital por ser antimineros. Pudimos resolverlo y tocar igual.

Ser parte de la Asamblea del Algarrobo nos dejó enseñanzas enormes. Tocamos en muchos lugares, participamos del disco No a la Mina con artistas como La Renga, Lisandro Aristimuño, Manu Chao, Eduardo Galeano y Pérez Esquivel. También decidimos bajarnos de festivales auspiciados por mineras, porque creemos que el arte no debe estar ligado a ese dinero”.

Como una de las bandas de más trayectoria y vigencia de la escena rockera local son palabra autorizada para brindar un panorama sobre la movida en la provincia.

“La movida rockera en Catamarca es muy linda, está creciendo muchísimo, tanto en Capital como en el oeste. Hay bandas nuevas, festivales, fechas todos los fines de semana. Cuesta todo el triple, pero es una movida sincera, visceral y no se va a detener”.

Lo que viene

La banda participó el 26 de enero del Andalgalá Rock Fest junto Los Tipitos, Kapanga y La Bersuit.

Jorgito adelantó que están próximos a grabar una live session en el estudio Rompahonic, en Buenos Aires. “Vamos a seguir trabajando en las canciones nuevas, ya hay 4, 5 que las estamos puliendo y formarán parte de un futuro disco que todavía no tiene fecha de grabación. Queremos tocar mucho como todos los años, en Catamarca Capital, Santa María y en aquellos lugares a los que no fuimos”, finalizó.

Texto: Pablo Vera

Fotos: Ariel Pacheco

Las fotos fueron de la presentación en Lado B, en diciembre en CATA.

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