miércoles 1 de abril de 2026
El mirador político

Readaptación tras el sismo

Mientras Javier Milei concentra energías en sus expediciones de promoción internacional, vectores aún incipientes pero novedosos emergen en el reacomodamiento del ecosistema político local.

El de España fue el sexto viaje al exterior del Presidente, organizado para presentar su libro "El camino del Libertario" y entrevistarse con el líder de Vox, Santiago Abascal. Programa un séptimo para fin de mes a los Estados Unidos, que sería el cuarto a ese país, para visitar Silicon Valley y reunirse con Mark Zuckerberg, CEO de Meta, y otra vez con Elon Musk, propietario de Tesla.

Desde que asumió en diciembre viajó a:

  • Suiza, para disertar en el Foro de Davos, en enero.
  • Israel e Italia a principios de febrero. Fue único viaje en el que se reunió con jefes de Estado: el premier y el presidente de Israel, Benjamín Netanyahu y Isaac Herzog, y el Papa Francisco, en el Vaticano.
  • Estados Unidos, en febrero, para participar de la Conferencia de Acción Política Conservadora y abrazarse al expresidente Donald Trump, que busca volver a la Casa Blanca.
  • Estados Unidos nuevamente, en abril. La comunidad judía ortodoxa lo distinguió en Miami como Embajador de la Luz y en Texas se entrevistó por primera vez con Elon Musk.
  • Estados Unidos, por tercera vez, a principios de este mes, para disertar en el Foro Milken.

La intensidad de esta agenda ecuménica es asimétrica con la de su cronograma presencial en la Argentina ajena al área metropolitana.

Salió de la Ciudad de Buenos Aires para ir por unas horas a Bahía Blanca tras un temporal, asistir a un show de su entonces pareja Fátima Flores en Mar del Plata, visitar la Antártida, celebrar el décimo aniversario del Club de la Libertad de Corrientes, hablar en la Expoagro de San Nicolás de los Arroyos, rendirle honores a la comandante del Comando Sur de los Estados Unidos, Laura Richardson, en Ushuaia y hablarle a los magnates locales en el Foro Llao Llao, en Bariloche.

La Ley Bases continúa mientras tanto sometida a jibarización en el Congreso y aparecen fisuras en el frente empresarial que lo respalda.

El ciclo Pugliese

En los foros de Llao Llao y Milken, Milei apeló a la mística del empresariado, al que convocó a invertir para reactivar la deprimida economía nacional.

La eficacia de estas homilías fue afectada por el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo, quien le pagó una deuda de 2.800 millones de dólares a las generadoras y transportistas energéticas con un bono a 14 años. El pedaleo tuvo repercusiones negativas hasta en el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

Esta semana, a la salida del almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y Producción realizado en el Hotel Alvear, el propietario de la Corporación América, Eduardo Eurnekian, respondió con llamativa claridad la interpelación de Milei a los empresarios para que “pongan las pelotas” e inviertan.

“¿Él me pide a mí que yo invierta? Yo le digo a él que se ponga las bolas y dirija el país", dijo.

Cuando le advirtieron que Milei escucharía tan amable réplica, contestó: “Que lo escuche. ¿Qué carajo me importa?”.

Caramba… Eurnekian le tiene simpatía a Milei, que trabajó durante más de una década en la Corporación América. Justo él cierra el ciclo Juan Carlos Pugliese: su exempleado le habló con el corazón, le contesta con el bolsillo.

Mimos al karimenemismo

Fallas del código cardíaco que impactan en el frente político, donde empiezan a ganar notoriedad las divergencias internas.

La escasa vocación que demuestra Milei para corporizarse en el interior supone una dificultad en la tarea emprendida por su hermana Karina y el clan Menem para armar una estructura federal de La Libertad Avanza de cara a las elecciones de medio término. Son comicios clave para reforzar la menesterosa presencia oficialista en el Congreso.

En el universo libertario no hay ninguna figura con consistencia suficiente para acompañar la fascinación que Milei ejerce sobre el público. El karimenemismo tal vez preferiría que aplique ese magnetismo en la arena local con entusiasmo similar al que gasta en proyectarse como líder mundial, ya que el año que viene no estará a la cabeza de las boletas para traccionar la oferta.

Antes de partir a España, Milei ofreció un mensaje simbólico fuerte hacia la escena doméstica con el descubrimiento del busto del expresidente Carlos Menem en la Casa Rosada. Categorizó al riojano como el mejor presidente de los últimos cuarenta años. Es decir: el mejor desde la restauración democrática. Milei aspira a ser el continuador de una tradición que el peronismo controlado por los Kirchner desterró a la herejía.

La figura de Mauricio Macri, su aliado para la segunda vuelta, se difumina en esa narrativa épica.

Mensajes macristas

El instrumento libertario para esmerilar a Macri es la ministra de Seguridad Patricia Bullrich. Pero el expresidente no abdica. Esta semana formalizó su asunción como presidente del PRO, cargo que nunca había ocupado, y recomendó “volver a las fuentes” y recuperar el espíritu “expeditivo” de la fuerza.

El mensaje incluyó una frase que puede interpretarse como una propuesta o una advertencia.

“En esta etapa tenemos más que cuando empezamos: gobernadores, intendentes y muchos dirigentes con experiencia en todo el país”, señaló.

El PRO, viene a decir, cuenta con una estructura que podría serle útil a Milei para el desafío de 2025, aunque también podría apostar a partirle el voto si juega electoralmente de forma autónoma.

Muchos ñatos que quieren oler. Hay otros bandos que podrían incorporarse a un armado por el estilo. Por ejemplo, el heterogéneo grupo que confluye en el bloque de diputados nacionales Hacemos Coalición Federal, coordinado por Miguel Pichetto y Emilio Monzó.

Novedades peronistas

El ala peronista inicia también su proceso de ordenamiento. La conducción colegiada del PJ que sucedió a Alberto Fernández convocó a internas partidarias para el 17 de noviembre.

Axel Kicillof comienza a desmarcarse de La Cámpora capitaneada por Máximo Kirchner. Lo cual no implica necesariamente desmarcarse de Cristina.

El gobernador bonaerense tuvo esta semana dos encuentros singulares por su contraste con las costumbres kirchneristas.

Primero con su par macrista de Chubut Ignacio Torres, vértice de la regionalización patagónica. Es el que consiguió el respaldo de los gobernadores cuando amenazó con interrumpir el aprovisionamiento de combustible si Milei no accedía a revisar un recorte de la coparticipación chubutense aplicado por una deuda con Nación.

El Gobierno de Buenos Aires entregó en comodato 15 ambulancias para el sistema de salud de Chubut, pero el convenio fue oportuno para que tanto Kicillof como Torres se explayaran sobre la necesidad de superar grietas y las posibilidades de coordinar líneas de gestión independientemente de los alineamientos facciosos. Convocar licitaciones conjuntas, por caso.

A continuación, Kicillof tuvo otra reunión institucional con eje en la seguridad con el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro, radical que unos días antes había promocionado un encuentro también en Santa Fe con su amigo Leandro Santoro, radical alfonsinista y kirchnerista.

El significado y alcance de estos episodios se desentrañarán con el tiempo, pero se recortan en un teatro caracterizado por la fragmentación que la irrupción de Milei exacerbó al poner en crisis los liderazgos de alcance nacional.

El fenómeno Milei reinició todo el sistema, que empieza a acelerar su reacomodamiento como las placas tectónicas tras un sismo, con la vista puesta en una institución que ha ratificado la centralidad de su rol en el accidentado tratamiento de la Ley Bases: el Congreso, “nido de ratas” donde el que el criterio libertario todavía no pudo imponerse.

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