domingo 7 de abril de 2024
Editorial

Prácticas muy cuestionables

La Fundación Mujeres por Mujeres de la provincia de Tucumán denunció ante la Secretaría de Derechos Humanos y Justicia de esa provincia, que para ingresar a trabajar en un puesto del Estado las mujeres y personas con capacidad de gestar tienen que contestar en un formulario con carácter de declaración jurada si se hicieron abortos.

Se trata de un dato que pertenece a la intimidad de las personas y que no guarda relación alguna con la capacidad que tienen para desempeñar un cargo público. Se trata de una indagación que no tiene antecedentes y que puede constituir un factor de discriminación e incluso, sin razones de ningún tipo, como causa de rechazo de la postulación.

Soledad Deza, abogada y presidenta de la Fundación, plantea el dilema que deben enfrentar las mujeres que aspiran a ingresar a la administración pública tucumana cuando deben llenar la declaración jurada: ¿Corro el riesgo de mentir y accedo al trabajo? ¿Apuesto por conseguir un trabajo, pero corro el riesgo de ir presa? ¿Me arriesgo a la censura social de mis pares brindando información que produce estigma en muchos núcleos sociales porque necesito el trabajo? En lugares donde los legajos no tienen los resguardos de confidencialidad suficientes, ¿arriesgo mi integridad personal al brindar información que quizás ni mi familia conoce?.

La Secretaría de Derechos Humanos abrió una investigación para determinar las razones por las que dentro de los antecedentes ginecológicos y obstétricos de postulantes a ingresar a un empleo público se incluye esa indagación tan personal. El propósito es excluir esa pregunta que vulnera la intimidad de las postulantes, pero la burocracia estatal puede ser un factor que genera demoras en la medida.

Más allá de este caso puntual de la provincia de Tucumán, en las entrevistas laborales suelen formularse interrogantes indebidos y que pueden generar actitudes discriminatorias hacia las personas. Preguntas sobre la edad de los que aspiran a un puesto laboral o de los integrantes de sus familias, sobre los problemas de salud, sobre la nacionalidad, orientación sexual, creencias religiosas, ideología política, afiliación a organizaciones o sindicatos, situación económica, su condición de madre o padre soltero, entre otras.

El caso de Tucumán es bastante particular y se desconoce hasta el momento de quién o quiénes fue la iniciativa de avanzar sobre la intimidad de las personas en instancias en que están procurando conseguir un empleo. Pero el resto de los interrogantes son bastante comunes en las entrevistas laborales, prácticas que deben desecharse porque no tienen valor alguno para indagar acerca de la idoneidad de las y los postulantes a un determinado cargo.

La persona que concurre a la entrevista laboral tiene escaso margen para negarse a responder esas preguntas, porque lo más probable es que sea descartada su postulación. Son los responsables de recursos humanos del estado y de las empresas privadas las que deben modificar estas prácticas muy cuestionables.

Seguí leyendo
LO QUE SE LEE AHORA
dengue: multinacional comenzo a importar repelentes por avion

Te Puede Interesar