miércoles 17 de agosto de 2022

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Editorial

Pornodelitos que dañan y matan

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9 de julio de 2022 - 01:10

Una de las series más vistas de Netflix en las últimas semanas lleva como título “Intimidad” y trata un tema de cada vez más actualidad. La serie es española y está basada en hechos reales. El tema central es lo que se ha denominado popularmente como pornovenganza, que es la difusión pública de material íntimo sin consentimiento de otra persona, generalmente una ex pareja, con la intención de causar un daño.

Aunque tiene parentesco directo, se diferencia de la sextorsión, que es cuando una persona es amenazada y extorsionada para obtener dinero u obligarla a hacer algo a cambio de no difundir las imágenes o videos íntimos.

Más allá de la opinión que se tenga respecto de las calidades técnicas de “Intimidad”, la serie aporta de un modo valioso elementos de análisis que sirven para cuantificar el daño que producen este tipo de comportamientos, que, además de ser crueles y dañinos, están tipificados, aunque no de manera directa, en la mayoría de los códigos penales, por ejemplo el argentino.

En la serie, las víctimas de la pornovenganza o la sextorsión son una alcaldesa y una mujer que es obrera de una fábrica. La dirigente política, después de mucho sufrimiento, se sobrepone a la vergüenza y a la estigmatización a la que es sometida por un sector de la población y denuncia el hecho. En el caso de la trabajadora, el desenlace es fatal, pues decide terminar con su vida, angustiada y agobiada por las burlas de sus compañeros de trabajo.

Tanto la pornovenganza como la sextorsión, en las que las víctimas son en la inmensa mayoría de los casos mujeres, son cada vez más comunes en todas partes del mundo, no solo en España. En Argentina, el primer caso de pornovenganza que llegó a juicio fue en la provincia de La Rioja el año pasado, con la condena a cinco años de prisión del hombre que amenazaba a su expareja. No todas las víctimas se animan a denunciar. Como ocurre en la serie mencionada, en 2020, Belén San Román, una agente de la Policía Bonaerense se efectuó un disparo en la cabeza que, al cabo de varios días de agonía, le produjo la muerte. La joven no pudo soportar la vergüenza de que su exnovio hiciera circular videos y fotos íntimas de ella.

En nuestra provincia hay algunas denuncias de este tipo, pero la investigación aún no ha avanzado lo suficiente como para que llegara la instancia de juicio oral.

Una de las particularidades que tiene la pornovenganza, tanto como la sextorsión, es que los victimarios no son solamente los que poseen originalmente las imágenes íntimas de la víctima, sino también los que poseen estas escenas, porque alguien se las hizo llegar por distintas vías -correo electrónico, servicio de mensajería, etc.- y deciden hacerlas circular amplificando las secuelas del delito original.

Hay algunas conductas que ayudan a combatir estos delitos informáticos. Por ejemplo, que las víctimas reúnan las pruebas necesarias y se animen a denunciar. Pero además, y esta actitud que se reclama involucra a toda la sociedad, es necesario que las personas que reciban estos materiales, en vez de hacerlo circular aumentando el impacto funesto del delito, procedan a eliminarlo.n

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