Variedad. El electorado refractario al gobierno tendrá numerosas alternativas para expresarse el 26.
Tras varias semanas a zaga de la agenda de campaña, los libertarios consiguieron recuperar iniciativa con el siempre taquillero insumo del narcotráfico y sus eventuales relaciones con el poder político. Fue una reacción refleja para tratar de igualar la cancha con el oficialismo provincial después del escándalo que provocó la caída de la candidatura de José Luis Espert en Buenos Aires, mérito de los radicales “peluca”, en particular de Francisco Monti, que permitió atenuar el impacto negativo del respaldo a Espert del candidato a diputado nacional Adrián Brizuela, libertario paladar negro.
De rebote, la contraofensiva sirvió para que La Libertad Avanza capitalice, al menos por unos días, con el peronismo gobernante, en desmedro de las otras fuerzas que compiten con ella en el espacio opositor. Le resultó funcional en este sentido la denuncia que radicó el fiscal de Estado Marcos Denett en sede federal para que Monti y el candidato a concejal capitalino Diego Figueroa den precisiones sobre sus acusaciones generalizadas, a lo que accedieron con todo gusto.
Llamó la atención que el oficialismo contestara, ya que en general se limita a ignorar los ataques. Tal vez haya incidido para el quiebre de la estrategia la conocida inquina que se tienen Denett y Monti, pero hay otro elemento más sutil.
Es obvio que la dispersión opositora conviene al Gobierno desde el punto de vista electoral, pero algunas de las alternativas a La Libertad Avanza, que experimenta una declinación en las preferencias, parecen haber ganado consistencia suficiente como para meter uno de los tres diputados nacionales en juego. Es el resultado que se dio, por ejemplo, en 2005, cuando el Frente para la Victoria derrotó por primera vez al FCS y las tres bancas nacionales se distribuyeron entre Eduardo Pastoriza (FV), Genaro Collantes (FCS) y Luis Barrionuevo (PJ).
El oficialismo confía en su triunfo, pero afina su estrategia para cuidar la banca de Claudia Palladino, que secunda a Fernando Monguillot en la lista de diputados nacionales.
Esta faceta de la discusión sobre el narcotráfico y las adicciones fue advertida sin vueltas por el diputado provincial Hugo “Grillo” Ávila, candidato a la reelección. Aparte de considerar que libertarios y oficialistas instalan el tema para polarizar entre ellos, recordó que, a diferencia de Monti y Figueroa, él sí radicó una denuncia penal concreta en el caso de la narcoambulancia.
La Libertad Avanza busca polarizar con el Gobierno, acechada por varias propuestas con fuerte arraigo provincial La Libertad Avanza busca polarizar con el Gobierno, acechada por varias propuestas con fuerte arraigo provincial
Otros referentes opositores se concentraron en la falta de seriedad de las imputaciones libertarias. Alfredo Marchioli cuestionó que se lancen acusaciones al voleo sin dar nombres ni especificar situaciones. Para Pedro Saracho, primer candidato a diputado provincial del Frente de Izquierda, los libertarios le endilgan complicidades con el narcotráfico al oficialismo para tapar las relaciones de su propia fuerza con la actividad, reveladas en la saga Espert.
De los cruces surge la preocupación tanto del oficialismo como de La Libertad Avanza por el crecimiento de otras opciones opositoras que, por su parte, salen a cruzar el juego para no perder terreno y visibilidad en el último tramo de una campaña signada por la apatía.
Para los libertarios el panorama es más inquietante porque podrían perder la expectativa que ganaron en 2023 al salir segundos. Si no repiten el segundo puesto sería una catástrofe, pero aún si lo retuvieran habrá que ver el desempeño de otros jugadores como los radicales orgánicos, que van como “Somos Provincias Unidas” con Fernando Navarro a la cabeza de la lista nacional y Luis Fadel en la provincial, o “Primero Catamarca”, que lleva a Rubén Manzi y José Jalil Colomé.
Son varias las ventanillas con arraigo provincial que el electorado refractario al Gobierno tiene disponibles para manifestarse el 26 de octubre además de la libertaria, en una escena que, además, ofrece la incógnita del voto por boleta única en la categoría nacional por primera vez en la historia. Los resultados en ese andarivel podrían diferir mucho de los provinciales, que se votan aparte, con la boleta tradicional.