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Cara y Cruz

Perjuicios al federalismo

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15 de agosto de 2022 - 01:10

En un análisis de la reforma constitucional de 1994 y sus consecuencias, el exsecretario General de la Presidencia y exministro del Interior, Carlos Corach marcó como uno de los desaciertos la sustitución del Colegio Electoral por la elección directa con balotaje para la elección del Presidente.

“A la luz de las cosas, creo que deberíamos haber mantenido el Colegio Electoral como un ámbito de negociación interesante, sobre todo en los procesos electorales argentinos, donde hay mucha confrontación”, dijo en una entrevista publicada por el diario La Nación sobre el proceso que llevó al Pacto de Olivos entre el entonces presidente Carlos Menem y su antecesor, el radical Raúl Alfonsín.

En el sistema indirecto, los votantes elegían los electores que consagrarían la fórmula presidencial en un Colegio Electoral. Cada provincia elegía una cantidad de electores equivalente al doble de su representación en el Congreso.

Lo inconveniente de la eliminación de este instituto y su reemplazo por la elección directa con opción al balotaje ya había sido admitido por el propio Menem en una carta abierta titulada “Vieja y nueva política” que publicó en diciembre de 1998. La consideró un “grave error”.

“La eliminación de los colegios electorales para la elección definitiva del presidente y vicepresidente quitó a los ciudadanos de las provincias pequeñas y medianas toda gravitación en esa elección. Un gran conglomerado urbano bonaerense como La Matanza o Lomas de Zamora tiene hoy más peso electoral que una docena de provincias pequeñas juntas. Es una injusticia histórica brutal y estaríamos ante la paradoja de que el presidente de todos los argentinos pudiera ser elegido por una circunscripción sola. Este desequilibrio es impactante y atenta gravemente contra el federalismo”, analizó Menem.

Menem exploraba la posibilidad de postularse a un tercer mandato que el texto constitucional le impedía y en aquel momento escalaba la tensión con el gobernador de Buenos Aires Eduardo Duhalde, que había sido su vicepresidente entre 1989 y 1995 y pretendía sucederlo. El argumento contra la elección directa es, sin embargo, razonable y está más vigente que nunca.

La decisión, que fue ratificada en la Convención Constituyente, perjudicó el federalismo al acentuar en el terreno institucional la influencia de las asimetrías demográficas del área metropolitana en detrimento del interior.

Buenos Aires, con el 37 por ciento del padrón electoral, tenía sólo el 23 por ciento de la representación en el Colegio, mientras en el otro extremo Tierra del Fuego, con sólo el 0,4 por ciento del padrón, alcanzaba el 2,3 por ciento de los electores.

Entre Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se reúne casi el 45% del padrón nacional. Ambos distritos tendrían el 32,4% de la representación en el Colegio Electoral, pero con el sistema vigente su impacto en los comicios es directo.

En contrapartida, los 10 distritos más pequeños –Catamarca, Chubut, Formosa, La Pampa, La Rioja, Neuquén, Río Negro, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego–, que en conjunto representaban el 23 por ciento del Colegio, sólo disponen del 10,8 por ciento de los sufragios.

Corach consigna en la nota también como una de las frustraciones del Pacto de Olivos “la disminución del poder presidencial”.

“La creación de la figura del jefe de gabinete no tuvo las consecuencias que muchos preveían, que era atenuar el poder del presidente. Creo que la única manera de darle una jerarquía que disminuyera el poder presidencial era hacerlo responsable ante el Parlamento y designado por el Parlamento. Si hubiéramos logrado tener jefes de gabinete con responsabilidad parlamentaria, los gobiernos de la Argentina hubieran sido distintos. El jefe de gabinete terminó siendo un ministro más que está a tiro de decreto, con lo cual no tiene ningún poder especial”, consideró.

Es otro perjuicio al federalismo: el Jefe de Gabinete no responde al Congreso, donde están representadas las provincias, sino al Presidente elegido por voto directo.

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