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Editorial

Peligros de las soluciones mágicas

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6 de diciembre de 2021 - 01:00

Una de los tantos impactos negativos que está dejando la pandemia, sobre todo en los períodos de aislamiento estricto, es aquel que impacta sobre la salud mental de las personas en todos los grupos etarios, aunque según la edad las manifestaciones sean distintas.

Las respuestas que los afectados buscan para recobrar el equilibrio perdido o para superar momentos de depresión, ansiedad o angustia a veces es, como corresponde, consultar con profesionales en la materia, pero lamentablemente muchas otras los afectados recurren a las denominadas terapias alternativas, la mayoría de las cuales no tienen ninguna validación científica, de modo que puede suceder, en el mejor de los casos, que no se obtenga ningún resultado positivo, y en el peor que el “tratamiento” sea incluso contraproducente.

La tendencia a acudir a personas que ofrecen salidas de esta naturaleza, rápidas y fáciles pero sin soluciones de fondo para las problemáticas que se deben abordar, se ha agudizado a partir de la pandemia, pero ya venía creciendo en años anteriores, motivando que asociaciones científicas o colegios de profesionales salieran formalmente a alertar sobre la inconveniencia de recurrir a estas prácticas.

El sábado se reunieron en Salta representantes de Colegios de Psicólogos del NOA con el propósito principal precisamente de estas intervenciones pseudo científicas en problemas de salud mental, entre las que se mencionó a las terapias regresivas, biodecodificación y reiki, entre otras. Concluyeron que es preciso en estos casos un abordaje profesional –de psicólogos o médicos psiquiatras-, y poner en marcha campañas eficaces de difusión para que las personas que deseen recurrir a terapias alternativas cuenten con toda la información necesaria y sepan que no encontrarán en estas prácticas las soluciones rápidas y mágicas que muchas veces se prometen.

El problema, para los profesionales, es más grave que la ineficacia de los tratamientos. Analizan que en determinadas situaciones las terapias alternativas son dañinas y agudizan los problemas preexistentes. En la oportunidad, la presidenta del Colegio de Psicólogos de Salta, Irma Silva, relató que durante el encuentro se expusieron casos de intervenciones con las citadas terapias alternativas “en cuadros de ideación suicida, bulimia, anorexia, y otras enfermedades mentales que podrían generar un desorden de personalidad. Allí hubo intervenciones nefastas y son tratadas con prácticas terroríficas”.

Es probable que lo que falte es información adecuada. No se trata, por cierto, de prohibir terapias alternativas o algunas que están en estado experimental. Pero sí es imprescindible que quienes concurran a este tipo de consultas sepan que no tienen validación científica, y que tanto en patologías mentales como de otro tipo, lo recomendable es recurrir a profesionales que tienen la formación para recetar los tratamientos más adecuados para cada caso.

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