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Editorial

Peligro detrás de las pantallas

12 de diciembre de 2023 - 01:20

Un experto en ciberdelitos aseguró días pasados que las modalidades delictivas experimentarán en los próximos años una vertiginosa transformación, basada fundamentalmente en los avances tecnológicos. El titular de la Unidad Fiscal Especializada en la Investigación de Ciberdelitos, Alejandro Musso, dijo concretamente, en declaraciones formuladas a la agencia de noticias Télam, que en apenas una década los ciberdelitos constituirán el 80 por ciento del total de los hechos delictivos.

Los ciberdelitos son conductas ilegales realizadas en el ciberespacio a través de dispositivos electrónicos y redes informáticas. Consisten en estafas, robos de datos personales, de información comercial estratégica, suplantación de identidad, fraudes informáticos. Y también ataques, muchos de ellos realizados en grupos, entre los que pueden mencionarse el ciberbullying, el grooming y el phishing.

El ciberbullying es el maltrato que sufre un chico o chica menor de edad a través de internet u otros medios electrónicos. La mayoría de las veces este tipo de acciones no constituyen delito penal, aunque producen graves secuelas en las víctimas.

El grooming consiste en la acción deliberada por parte de una persona de acosar a un niño, niña o adolescente con fines sexuales mediante el uso de comunicaciones electrónicas.

El phishing, mientras tanto, es un término informático que distingue a un conjunto de técnicas que persiguen el engaño a una víctima ganándose su confianza, haciéndose pasar por una persona, empresa o servicio de confianza, para manipularla y hacer que realice acciones que no debería realizar.

La investigación de este tipo de delitos requiere de una capacitación específica y de la tecnología apropiada para llevarla adelante.

“En los ciberdelitos, el atacante siempre está oculto dentro del anonimato: tenés la particularidad de tener una víctima y un resultado, pero no tenés al imputado. Esto es muy diferente a un delito tradicional, donde muchas veces tenés identificado al imputado y tenés que ir a buscarlo. En la información recolectada en los crímenes cibernéticos no te va a aparecer la fotito del delincuente y listo. La investigación siempre es indiciaria y es necesario concatenar los datos”, dijo el fiscal especializado.

Otras particularidades que diferencian a los ciberdelitos de otras modalidades delictivas es en el acceso a las pruebas, que requieren de la intervención de empresas, por lo que se requiere de una eficaz coordinación pública-privada y que las pruebas son en un gran porcentaje digitales, que no necesitan, por ejemplo, de declaraciones testimoniales, rastros de sangre o de ADN.

En Catamarca la Policía provincial tiene un área específica, que se denomina División Ciberdelitos. La transformación de las modalidades delictivas a partir del uso de la tecnología requiere de capacitación permanente y de inversión en equipos para que la persecución de los ciberdelincuentes sea eficaz, pero también de campañas de concientización para que los ciudadanos estén advertidos de los peligros que acechan detrás de las pantallas.

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