jueves 13 de junio de 2024
Mirador Político

Pedal a Mayo, para volver a diciembre

Entre marzo y mayo, el talante presidencial transitó desde la agresividad desafiante de un Pacto formateado...

Entre marzo y mayo, el talante presidencial transitó desde la agresividad desafiante de un Pacto formateado como ultimátum a la conciliadora propuesta de un Consejo corporativo.

Javier Milei traslada a la pista política el método que el “rockstar” de su gabinete aplica para sostener el superávit financiero: Luis “Toto” Caputo pedalea pagos para que no se le bandeen las cuentas, el Presidente pedalea los plazos del acuerdo fundacional que esperaba firmar este 25.

El discurso en Córdoba cerró una semana en la que la disputa con el presidente español Pedro Sánchez y el recital en el Luna Park compitieron en la agenda informativa con las amargas noticias sobre el deterioro económico y social provocado por el ajuste.

La recesión muta a depresión, el desempleo y la pobreza escalan, los dispositivos para continuar bajando la inflación se agotan.

Las palabras en el Tedeum del arzobispo de Buenos Aires José García Cuerva, prelado del Papa Francisco, se concentraron en estas penurias.

La celebridad global de Milei y el magnetismo de sus extravagancias parecen haber alcanzado el límite como herramientas idóneas para atenuar por vía emocional los padecimientos que impone su programa.

“Cultivo una rosa blanca…”

En la narrativa libertaria, el Pacto de Mayo cumpliría una función reveladora similar a la del rechazo a la Ley Bases de febrero. Quienes no lo suscribieran quedarían al descubierto como enemigos del cambio y de la Patria misma ante el pueblo. Así lo planteó Milei el 1 de marzo en su primer mensaje a los miembros del Congreso, con una retórica bélica que estuvo ausente en su discurso de ayer.

El diseño del Consejo de Mayo, ya no por la fecha, sino por los ideales que las fuerzas del cielo asignan a la Revolución de 1810, refleja la adaptación a la competencia que el sistema político ha demostrado tener para resistir los embates libertarios.

Además del Gobierno nacional, lo integrarían representantes de las provincias, la Cámara de Diputados, el Senado, los sindicatos y las empresas. En el léxico de los orígenes: los degenerados fiscales, el nido de ratas, la casta sindical y los empresarios prebendarios.

El Presidente se abstuvo en el Cabildo cordobés de amenazar con “leyes anticasta”, como había hecho en marzo. Prometió en cambio una “reducción significativa” de los impuestos, comenzando por el PAIS, que grava la compra de divisas, en cuanto se apruebe la Ley Bases y el Consejo de Mayo pueda integrarse.

El 25 de Córdoba operó como “principio de revelación”, aunque no en el sentido proyectado por los guionistas de la saga épica. En lugar de descubrir a la denostada casta, suficientemente expuesta, por otro lado, descubrió la fragilidad política de la administración libertaria y la insolvencia de las estrategias que empleó para someter a sus antagonistas.

“Estoy aquí para volver a extender los brazos fraternalmente e invitarlos a todos a tomar conciencia sobre el enorme desafío que tenemos por delante: sacar al país de la decadencia”, invitó un Milei transformado en león herbívoro, replegado sobre el fervor patriótico: “No hay disputa, ni conflicto, ni enfrentamiento que justifique el abandono de la Patria; no hay especulación, ni cálculo, ni admisión que justifique el empobrecimiento de nuestra Nación”.

Para un argentino no hay nada mejor que otro argentino, podría haber dicho.

O, como en algunas ocasiones solía recitar el extinto poeta catamarqueño Ramón Saadi, “cultivo una rosa blanca…”.

En mayo, después veremos.

El acecho del aislamiento

El tono y el contenido del discurso de mayo reaccionan al modo en que empieza a enfilarse la política, superado ya el estupor del golpe electoral. Milei registra al fin los riesgos de quedar aislado.

El trámite de la Ley Bases va para los seis meses, a lo largo de los cuales el proyecto experimentó una jibarización que solo no es caracterizada como derrota gracias a la eficacia comunicacional del líder y los equipos libertarios.

En el último tramo del trayecto, las tribus de la oposición dialoguista depusieron pruritos y entraron en componendas parlamentarias con el peronismo kirchnerista para meter en la agenda o tratar asuntos muy incómodos para el Gobierno, como el régimen de actualización de las jubilaciones, el presupuesto de las universidades públicas o la reposición del Fondo Nacional de Incentivo Docente.

El interior también comienza a confabularse en territorios inexplorados por los operadores de la Casa Rosada.

La flamante liga de intendentes ajenos al área metropolitana estribó en el incremento de las partidas nacionales para subsidiar el transporte en esa región para ganar visibilidad. El 4 de junio se presentarán en el Congreso para plantear el reclamo por lo inequitativo del trato.

El intendente de San Fernando del Valle de Catamarca, Gustavo Saadi, miembro de ese grupo, convocó a un pacto transversal para defender los recursos provinciales de la voracidad de la Casa Rosada y deslizó que el Congreso podría coparticipar impuestos que la Nación embucha sola y distribuye discrecionalmente.

Ayer, en su propio mensaje mayo, flanqueado por la senadora nacional Lucía Corpacci, el gobernador Raúl Jalil matizó su posición dialoguista. “Nosotros somos un proyecto político con ejes de gestión claros: ser cuidadosos con las finanzas públicas y trabajar para el interior”, dijo.

La reactivación de Mauricio Macri es otro detalle inquietante para Milei.

El expresidente es un potencial competidor en el ala derecha del espectro ideológico y no parece dispuesto a conformarse con el papel de comparsa. Tras asumir la presidencia del PRO, ordenó una renuncia masiva de los integrantes de la conducción del partido en Provincia de Buenos Aires, que controlaba la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.

Con la dimisión de 24 de los 33 miembros de la mesa, el PRO bonaerense quedó acéfalo. Un vaciamiento para neutralizar los movimientos tendientes a fusionar el PRO con La Libertad Avanza que acaudilla Bullrich y que podría proyectarse en el Congreso. Entre los renunciantes están los diputados nacionales Cristian Ritondo, Diego Santilli y Martín Yesa.

Regreso a diciembre

Lo que emerge es un problema institucional central que Milei no abordó, o abordó defectuosamente: la hiperminoría parlamentaria. La exigua representación legislativa de La Libertad Avanza demandaba una estrategia de alianzas para darle viabilidad a su programa.

Milei contaba en su momento inaugural con un importante capital para estabilizar una escena traumatizada por su irrupción. El ascenso meteórico, el triunfo inesperado sobre los dos polos de la grieta, el desconcierto de sus adversarios, el acuerdo que había sellado con Macri para el balotaje, la disposición a respaldarlo de los actores políticos que habían sobrevivido al naufragio y los emergentes de las ruinas.

Pero dio su discurso de asunción de espaldas al Congreso cuya colaboración necesitaba para gobernar y extremó una retórica agraviante que obstaculizó la reconstrucción del sistema político diezmado.

Mantiene de todas formas, según las encuestas, un importante caudal de apoyo popular, basado en las esperanzas de que a su influjo pueda revertirse la decadencia. Pero ya se sabe: la esperanza es lo último que se pierde. Un gran interrogante es hasta cuándo podrá sostenerla la penetración de la prédica profética y mística de Milei.

Lo que emerge es un problema institucional central que Milei no abordó, o abordó defectuosamente: la hiperminoría parlamentaria. La exigua representación legislativa de La Libertad Avanza demandaba una estrategia de alianzas para darle viabilidad a su programa.Lo que emerge es un problema institucional central que Milei no abordó, o abordó defectuosamente: la hiperminoría parlamentaria. La exigua representación legislativa de La Libertad Avanza demandaba una estrategia de alianzas para darle viabilidad a su programa.

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