domingo 7 de agosto de 2022

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Cara y Cruz

Pasamanos judicial

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29 de junio de 2022 - 01:20

La causa por las supuestas vacunaciones VIP catamarqueñas se erige como modelo de una solvencia del Poder Judicial para desembarazarse de expedientes complicados inversamente proporcional a la calidad del servicio que presta.

La Cámara de Apelaciones provincial resolvió ayer que el asunto debe ser abordado por el fiscal de Delitos contra la Administración Pública Facundo Barros Jorrat. 16 meses después de radicada la primera denuncia, cuando ya no tiene ningún sentido más que testimonial, pues las vacunas contra el COVID, escasas en aquel momento, se consiguen ahora como aspirinas.

La investigación ni siquiera llegó a iniciarse, el proceso se trabó en un pasamanos entre los fueros provincial y federal.

Las denuncias detonantes fueron planteadas por los diputados provinciales Hugo Ávila, en el Juzgado Federal, y José “Chichí” Sosa, en la Fiscalía General de la Provincia. En concomitancia con el escándalo del vacunatorio VIP a nivel nacional que precipitó la renuncia de Ginés González García en el Ministerio de Salud, tenían taquilla e indignación popular garantizada.

Barros Jorrat se declaró incompetente y las actuaciones provinciales fueron giradas al Federal para unificar el proceso.

Allí, la defensa de la por entonces ministra de Salud Claudia Palladino, una de las denunciadas por Ávila junto a la intendenta de Fiambalá Roxana Paulón y el ministro de Gobierno Jorge Moreno, hizo el planteo de incompetencia, el juez Miguel Contreras lo rechazó y empezó la polca del espiante:

- La Cámara de Apelaciones de Tucumán resolvió que la competencia era provincial.

- El Fiscal Federal de Tucumán casó el fallo.

- La Cámara Federal de Casación tucumana desistió y no trató el planteo del Fiscal. Quedó firme entonces la competencia provincial.

- El juez Contreras giró el expediente a Barros Jorrat.

- Barros Jorrat sostuvo su incompetencia.

- El juez de Garantías Marcelo Sago confirmó la competencia provincial.

- Barros Jorrat apeló.

- La Cámara de Apelaciones ratifica la competencia provincial.

Todavía quedan casilleros disponibles para los recursos, así que no hay que descartarlos.

Mientras la maraña de recursos se extendía hasta alcanzar la Cámara de Apelaciones, a Barros Jorrat le cayó la investigación por la “videodenuncia” de coimas contra Raúl Da Prá y Juan Pablo Morales, miembros de… la Cámara de Apelaciones. Menos mal que renunciaron para no enfrentar el jury, pues de otro modo por estas horas estaría dele que va la cadena de las subrogancia por amistad, enemistad, parentesco, compañerismo en la primaria y otros imaginativos etcéteras.

Palladino, Paulón, Moreno y el resto de los acusados ya van por la quinta dosis de Sputnik y es más probable que se desate una nueva pandemia antes de que la investigación llegue a término. Uno se ríe, pero la viruela del mono le pegó en el palo.

El caso es que seguir con la investigación no tiene a esta altura gollete alguno. La Justicia no determinó en su momento si las vacunaciones denunciadas fueron en efecto privilegios o, como dijo un intendente, actos de propaganda para estimular a la población recelosa de la vacuna rusa a inocularse. O inmunizaciones indispensables dadas las funciones que cumplían los denunciados.

Recuérdense las ardorosas promociones que se desplegaban en la pandemia, con jefes territoriales en el frente de batalla sanitario en pose de mariscal Rommel.

Y ni siquiera se entienden los esfuerzos por deshacerse de la causa. Si hay decenas, mucho más graves, que están cajoneadas o recorriendo el espinel de las apelaciones sin que a nadie se le frunza nada, ni se inquiete por dar explicaciones.n

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